En medio del debate nacional por los efectos del aumento del salario mínimo para 2026, la reforma laboral y el futuro de la reforma pensional, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó el más reciente Boletín Técnico de Ocupación Informal. El informe corresponde al trimestre móvil comprendido entre noviembre de 2025 y enero de 2026, y revela que más de la mitad de los trabajadores en Colombia continúan en condiciones de informalidad laboral.
De acuerdo con las cifras oficiales, para el total nacional la proporción de personas ocupadas en la informalidad fue del 55,3% durante ese periodo. Aunque se trata de una leve reducción frente al mismo trimestre del año anterior, cuando la cifra alcanzó el 56,0%, el dato confirma que una gran parte de la población trabajadora del país continúa fuera del sistema laboral formal, lo que implica que no cotizan a salud ni a pensión.
En el caso de las principales ciudades del país, la situación presenta cifras ligeramente más bajas. En las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas la informalidad se ubicó en 41,0%, mientras que en las 23 ciudades y áreas metropolitanas alcanzó el 42,4%. Para el mismo periodo del año anterior, los registros habían sido de 42,1% y 43,6%, respectivamente.
Sin embargo, la situación es mucho más crítica en las zonas rurales. En los centros poblados y áreas rurales dispersas, la proporción de población ocupada en la informalidad alcanzó el 83,3% durante el trimestre analizado, lo que evidencia una brecha significativa entre el mercado laboral urbano y rural.
Diferencias entre hombres y mujeres
El informe del DANE también muestra diferencias en los niveles de informalidad según el género. En el trimestre móvil noviembre 2025 – enero 2026, el 57,4% de los hombres ocupados se encontraban en condiciones de informalidad. Esto representa una leve disminución frente al mismo periodo del año anterior, cuando la cifra fue del 57,8%.
Por su parte, en el caso de las mujeres, el 52,4% de las ocupadas se encontraba en la informalidad. En el mismo trimestre del año anterior la cifra fue del 53,6%, lo que también refleja una ligera reducción.
Informalidad según tamaño de empresa
El tamaño de las empresas también influye significativamente en los niveles de formalidad laboral. Según el informe, en el total nacional el 84,0% de los trabajadores que laboraban en microempresas se encontraban en la informalidad durante el trimestre analizado.
En las empresas pequeñas la proporción de ocupados informales fue del 21,4%, mientras que en las empresas medianas se ubicó en 5,4% y en las grandes empresas apenas en 2,3%. Estas cifras muestran que la informalidad se concentra principalmente en los negocios más pequeños, donde las condiciones para formalizar el empleo suelen ser más complejas.
Debate por los efectos de la reforma laboral
La publicación de estas cifras se da en medio de la implementación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Algunos expertos han advertido que una regulación más estricta podría afectar la generación de empleo formal en el país.
Andrés Monroy Fonseca, gerente de Servicios Legales y Tributarios de Crowe Co y autor de un estudio económico sobre la nueva ley, señaló que cuando las regulaciones laborales se vuelven demasiado exigentes, algunos empresarios podrían optar por la informalidad para reducir costos.
Diversas entidades económicas también han presentado proyecciones sobre el posible impacto de la reforma. El Banco de la República estima que podrían perderse hasta 450.000 empleos, especialmente por los cambios en la jornada nocturna y el pago de horas extra.
Por su parte, Fenalco señaló, tras una encuesta empresarial, que el 31% de los empleadores reduciría su planta de personal o evitaría contratar nuevos trabajadores si aumentan los costos laborales. Asimismo, el Observatorio de Gremios prevé que los costos operacionales de las micro, pequeñas y medianas empresas podrían aumentar entre un 17% y un 34%, lo que elevaría el desempleo y reduciría los niveles de formalidad en el país.
El panorama laboral en Colombia continúa siendo objeto de debate, especialmente en un contexto en el que la informalidad sigue siendo uno de los principales retos económicos y sociales del país.



