El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella presentó ante el Congreso una nueva versión del Presupuesto General de la Nación para 2027, por un monto de $634,9 billones, cifra que representa un incremento cercano a $59,3 billones frente al proyecto de $575,6 billones que había sido radicado por la administración de Gustavo Petro.
La nueva propuesta surgió después de que las comisiones económicas del Congreso devolvieran el proyecto anterior por las dudas relacionadas con su financiación. Uno de los principales cuestionamientos fue un faltante de $30,2 billones para respaldar los gastos contemplados en la iniciativa presentada por el gobierno anterior. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, explicó que la nueva propuesta busca hacer un “sinceramiento” de las cuentas públicas e incorporar obligaciones y presiones fiscales que, según el actual Gobierno, no estaban reflejadas de manera suficiente en el proyecto anterior. Entre ellas aparecen mayores necesidades relacionadas con pensiones, salud, subsidios de energía y gas y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
De esta manera, una parte importante del incremento no corresponde necesariamente a nuevos programas de inversión, sino a la necesidad de garantizar recursos para cubrir obligaciones y compromisos que presionan las finanzas del Estado. La nueva propuesta también contempla un escenario fiscal más complejo para Colombia. El proyecto presentado por De la Espriella eleva el presupuesto desde los $575,6 billones planteados inicialmente hasta $634,9 billones, es decir, alrededor de un 10 % más. Sin embargo, pese al aumento global, el rubro destinado a inversión pública no crece en la misma proporción.
Según el análisis publicado sobre la nueva propuesta, la inversión pública pasaría de cerca de $90 billones en el proyecto anterior a aproximadamente $86,9 billones en la nueva versión. Esto significa que el incremento total del presupuesto está concentrado principalmente en otras obligaciones del Estado.



