Mientras en el Congreso se debatía la reforma pensional, la senadora Martha Peralta —defensora del petrismo y presidenta del Movimiento MAIS— enviaba mensajes a Olmedo López con listados de contratistas y proyectos. Los chats revelan una trama de favores políticos en plena crisis de corrupción de la UNGRD.
La senadora Martha Peralta Epieyú, una de las voces más visibles del Pacto Histórico y presidenta del Movimiento MAIS, vuelve a quedar bajo la lupa tras la revelación de nuevos chats con el exdirector de la UNGRD, Olmedo López, implicado en el mayor escándalo de corrupción del actual Gobierno.
Se compromete su versión
En los mensajes, obtenidos por EL COLOMBIANO, se evidencia que Peralta gestionaba directamente proyectos y nombramientos mientras se debatía la reforma pensional en junio de 2023, una maniobra que compromete su versión pública de “no tener relación alguna” con la trama de la Ungrd.
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En plena sesión legislativa, la senadora le envió a López un archivo con el título “Proyectos Meta y Casanare”, acompañado de un mensaje: “Este es de otro compañero senador”. El documento detallaba dos iniciativas con financiación y responsables, ajenas por completo a las funciones del Congreso. La conversación fue registrada el mismo día en que la Comisión Séptima —a la que pertenece Peralta— discutía los artículos clave de la reforma pensional promovida por el presidente Gustavo Petro.
¿Qué hacía en el Senado?
Mientras tanto, López fue captado por las cámaras sentado en una de las sillas del recinto del Senado, sin justificación alguna para su presencia en la sesión.
Los mensajes no pararon allí. En otro chat, Peralta envió un cuadro con los nombres de contratistas para ser vinculados a la UNGRD, entidad que, en teoría, no tenía relación con los proyectos sociales que ella impulsaba ni con el trámite de la reforma pensional. Los mensajes confirman que existía una coordinación paralela entre senadores y el entonces director de la entidad, una red que hoy se investiga por presunto tráfico de influencias y direccionamiento de contratos multimillonarios.
“No pedí un solo peso”
La senadora ha sostenido públicamente que “no pidió ni un solo peso” a la UNGRD y que las acusaciones son parte de una “campaña de desprestigio” contra el petrismo. Sin embargo, los chats revelan que su contacto con López era fluido, directo y constante, incluso en momentos legislativos decisivos. A esto se suma la denuncia de otros congresistas, quienes aseguran que la presencia de Olmedo López en los pasillos del Senado durante debates clave se volvió “una práctica frecuente” para presionar favores y acelerar desembolsos.
Gestión directa
“Los mensajes son claros: no se trataba de conversaciones protocolarias, sino de gestión directa de proyectos y personas en medio de la discusión legislativa. La UNGRD fue usada como herramienta política”, dijo una fuente del Congreso.
El episodio revive la polémica sobre la injerencia política en entidades técnicas y la forma en que el Gobierno habría utilizado la Ungrd como plataforma para premiar lealtades y garantizar apoyos a reformas. En redes sociales, el concejal Daniel Carvalho publicó un trino donde calificó el episodio como “otro ejemplo del clientelismo que el petrismo prometió erradicar, pero terminó perfeccionando”. La investigación avanza y podría salpicar a otros senadores del Pacto Histórico que también habrían enviado listados similares a López antes de su caída.

