Marruecos vuelve a sacudir al mundo y confirma que África tiene una potencia mundialista de verdad
Los Leones del Atlas escriben otro capítulo histórico en el fútbol africano eliminando a Holanda en Monterrey y avanzando a octavos de final por segunda Copa del Mundo consecutiva. Si en Qatar 2022 sorprendieron al mundo llegando hasta semifinales, en 2026 vuelven a demostrar que aquello no fue casualidad sino la consolidación de una generación extraordinaria forjada en los mejores clubes de Europa. Achraf Hakimi fue un martillo imparable por la banda derecha durante todo el partido, El Aynaoui controló el mediocampo con autoridad y Bono, el héroe de siempre, apareció en el momento más decisivo para atajar el penal que selló la clasificación marroquí.
Lo que hace especial a este Marruecos no es solo su calidad técnica sino su mentalidad indestructible. Fueron superiores durante la mayor parte del partido, recibieron el golpe del gol de Gakpo en el minuto 72 cuando el tiempo se agotaba, y en lugar de derrumbarse respondieron con el empate y forzaron la prórroga sin pestañear. Ahora esperan a Canadá en octavos de final el 4 de julio en un duelo que los coloca como claros favoritos, con la ilusión de seguir avanzando en un torneo donde África ya no es la gran sorpresa sino una potencia respetada y temida por cualquier rival del mundo.




