En las últimas horas el Gobierno Nacional expidió el decreto mediante el cual se nombra como superintendente de Industria y Comercio a María Rocío Cortés Vargas.
Se trata de una abogada de la Universidad Católica de Colombia y especialista en Derecho Público de la Universidad Externado de Colombia.
La nueva funcionaria fue fiscal delegada ante el Tribunal y magistrada de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, pero suspendieron su elección por el famoso “yo te elijo, tú me eliges”, y tras ello renunció.
También estuvo en la Registraduría Nacional del Estado Civil y fue jefe de la Oficina del Consejo Nacional Electoral en Bogotá.
Las primeras críticas
La ex superintendente de Industria y Comercio, Cielo Rusinque, denunció que quien sería la secretaria general estaba pidiendo renuncias, impartiendo instrucciones de detener todos los procesos en curso, y solicitando información reservada sin estar nombrada.
“Quienes aún no han sido nombrados son, jurídicamente, simples particulares y carecen de toda competencia para impartir instrucciones a la entidad y solicitar información reservada o renuncias, como lo está haciendo la señora Paula Susana Ospina, que se presenta como nueva secretaria general, sin haber asumido sus funciones en propiedad”, afirmó Rusinque.
Asimismo, señaló que la entidad “estará encabezada por una persona que desconoce por completo la esencia y la función de una institución fundamental para el adecuado funcionamiento de los mercados”.



