Marco legal y sucesión: El camino constitucional tras la falta de Nicolás Maduro

El camino constitucional tras la falta de Nicolás Maduro, que significa la "falta absoluta" del Presidente de Venezuela

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela estipula en su Artículo 233 los supuestos bajo los cuales se declara la «falta absoluta» del Presidente. En el contexto de una captura y extracción del territorio nacional por fuerzas extranjeras, el ordenamiento jurídico interpreta esta situación como un abandono del cargo o una incapacidad física permanente sobrevenida. Por esta razón, la Asamblea Nacional debe proceder a declarar formalmente dicha falta para iniciar el proceso de sucesión. Asimismo, la norma constitucional dicta que, al producirse la ausencia en los últimos dos años del período presidencial (2025-2026), no se convocan elecciones inmediatas, sino que se designa a un sustituto para concluir el mandato vigente.

El Rol de la Vicepresidencia Ejecutiva en la Transición

Ante la declaratoria de falta absoluta, la responsabilidad de asumir la Jefatura del Estado recae de manera inmediata en la Vicepresidenta Ejecutiva, cargo que actualmente ocupa Delcy Rodríguez. De igual modo, el texto constitucional especifica que ella debe juramentarse ante el Parlamento para ejercer como Presidenta de la República hasta completar el período constitucional respectivo. Debido a esto, la figura del Vicepresidente no actúa solo como un encargado temporal, sino como un sucesor con plenas facultades para nombrar un nuevo gabinete y dirigir las fuerzas armadas. Por tal motivo, la estabilidad del régimen depende de la cohesión del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en torno a esta sucesión legal para evitar un vacío de poder.

La foto de Nicolás Maduro capturado, la foto que soñé la mitad de mi vida.

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Procedimiento en Caso de Ausencia de la Vicepresidenta

Si la captura o incapacidad afectara simultáneamente a la Vicepresidenta, la línea de mando se desplaza hacia la Presidencia de la Asamblea Nacional, ejercida por Jorge Rodríguez. Según los soportes legales vigentes, el presidente del legislativo asumiría el control del país, pero con una limitación fundamental: su mandato sería estrictamente temporal. En este sentido, bajo este supuesto, la Constitución obliga a convocar elecciones universales, directas y secretas dentro de los 30 días consecutivos siguientes. Por consiguiente, el Poder Electoral (CNE) debería organizar una jornada relámpago para que la ciudadanía elija a un nuevo mandatario que termine el sexenio, garantizando la continuidad democrática a pesar de la crisis institucional.

Soportes Internacionales y el Marco de Transición Democrática

Al investigar la información que se centra en internet sobre procesos de transición, se constata que organismos como la OEA y el Departamento de Estado de EE. UU. proponen un «Marco para la Transición Democrática». Este soporte real sugiere la creación de un Consejo de Gobierno plural que incluya a miembros de la oposición y del oficialismo para organizar elecciones libres y justas. Además, la conversación digital entre expertos constitucionalistas resalta que, tras la captura, cualquier gobierno sucesor enfrentará el reto de restaurar la independencia de los poderes públicos y levantar las sanciones internacionales. Por otro lado, la validez de estos cambios dependerá del reconocimiento que otorguen potencias como Rusia, China y la Unión Europea al nuevo liderazgo en Miraflores.

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Desafíos Inmediatos para el Nuevo Mando

El nuevo gobierno sucesor debe priorizar la pacificación del territorio y el control de los focos de violencia tras las explosiones registradas en las bases militares de Caracas. Por tal razón, la primera acción del mandatario encargado suele ser la ratificación del Alto Mando Militar para asegurar la lealtad de la Guardia Nacional y el Ejército. De igual modo, la administración entrante tiene la obligación de gestionar la crisis humanitaria y responder a los requerimientos de la justicia internacional sobre el paradero de los antiguos funcionarios detenidos. Así las cosas, el paso a paso legal garantiza una ruta teórica, pero la efectividad del cambio de régimen residirá en la capacidad de las instituciones venezolanas para operar sin la figura de Nicolás Maduro por primera vez en más de una década.

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