Malo si si, malo si no

Alguien tenía que hacer su labor y en este mes y medio que el Alcalde de Pasto Nicolas Toro lleva en el cargo nos hemos dado cuenta que es tener una persona que desea trabajar al frente de la Administración Municipal,

Alguien tenía que hacer su labor y en este mes y medio que el Alcalde de Pasto Nicolas Toro lleva en el cargo nos hemos dado cuenta que es tener una persona que desea trabajar al frente de la Administración Municipal, y de igual manera nos hemos logrado percatar el daño que hizo la inoperancia que tuvimos que padecer los pastusos en el anterior cuatrienio.

Apenas pasaron los Carnavales de Pasto, en un trabajo conjunto entre las diferentes dependencias de la Alcaldía y la Policia Nacional se comenzaron a desarrollar operativos nocturnos a lo largo de la ciudad para instaurar el orden en aspectos como seguridad, movilidad y uso de espacio público, temas en donde nuestra ciudad estaba presentando grandes falencias.

Es que estos operativos recurren a la lógica que todo ciudadano debe tener para generar una sana convivencia en la ciudad. Si tienes un vehículo debes tener tus papeles en regla, si has consumido alcohol no debes manejar ningún automotor, si transitas por la ciudad no debes llevar ningún arma que no tenga salvoconducto, si conduces motocicleta debes recordar que el lugar de transito es las calles, no los andenes… y así podría continuar hablando de otros temas que son un reflejo de nuestros deberes como ciudadanos y nuestro respeto por el otro, sin embargo, muy pocas de estas acciones se llevan a la práctica.

Los invito un día de estos que tengan tiempo libre a visitar el parqueadero que queda junto a la Universidad de Nariño en Torobajo, o el parqueadero que se ubica al respaldo de la sede de la Alcaldía en el sector de Anganoy, en donde miles de motos y carros se pudren al sol y a la sombra como muestra de que hay pastusos que no les interesa cumplir las normas, y que prefieren dejar perder su automotor antes que respetar la leyes, por ejemplo, en temas viales.

Esta reflexión viene motivada por un operativo que miembros de la Secretaria de Tránsito Municipal desarrollaron días atrás en el paso subterráneo que une los barrios Niza y Nueva Colombia con el sector de la glorieta Julian Buchely, paso que fue construido pensando en los transeúntes que deben transitar por esta zona con altos índices de accidentalidad, pero que últimamente es recorrido por todos menos los transeúntes, pues ahora las motos de cualquier cilindraje recorren este espacio convirtiendo el mismo en un lugar aún más peligroso que antes.

Ahora bien, la Alcaldía de Pasto público una foto del operativo en mención y entre los comentarios que se postearon se podrían encontrar menciones como “Estos manes no saben dónde más ir a molestar”, “Esto es una persecución en contra de los motociclistas”, “Hay que hacer un plantón para protestar en contra de estas medidas de represión” entre otras frases. Esto solo deja una gran conclusión, por lo visto a un sector de personas les fascina saltarse la norma y hacer lo que mejor les parezca sin importar los accidentes que puedan producir.

El hacer operativos en un sector en donde por lógica, el paso de las motos está prohibido es una muestra inequívoca que en el tema de cultura ciudadana estamos en pañales y que esto no solo es un tema de campañas de concientización o similar, es un tema de valores, palabra que en algunos diccionarios personales fue desterrada a cambio del desorden y la ley del más inculto y vándalo.

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