Maduro y enviado de Xi Jinping sellan hermandad estratégica mientras aumentan tensiones con EE.UU.

Caracas, Venezuela — En un contexto de crecientes tensiones entre Venezuela y Estados Unidos, el presidente venezolano Nicolás Maduro recibió este viernes en el palacio de Miraflores a Qiu Xiaoqi, enviado especial del presidente de China, Xi Jinping, en una reunión que Caracas describió como un hito para la consolidación de la relación bilateral entre Caracas y Beijing.

La delegación china, que incluyó al embajador de China en Venezuela y altos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Beijing, llegó a Venezuela en momentos en que la administración estadounidense intensifica su presencia militar en el Caribe y desarrolla acciones coercitivas que Caracas ha catalogado como agresiones a la soberanía nacional.

Durante el encuentro, Maduro dedicó palabras de agradecimiento a Xi Jinping, destacando la “hermandad” entre los dos gobiernos y enfatizando que la relación bilateral se mantiene firme “en todo tiempo y bajo todas las circunstancias”. Según la presidencia venezolana, la visita de la comitiva china ratifica “el carácter inquebrantable de la hermandad entre Caracas y Beijing”, una declaración que subraya la importancia estratégica de los vínculos entre ambas naciones, no solo en términos comerciales y energéticos sino también políticos.

Contexto de las relaciones China–Venezuela

Las relaciones diplomáticas entre Venezuela y China se remontan a 1974, y con el tiempo se han profundizado hasta convertirse en una “asociación estratégica integral”, reforzada durante los mandatos de Hugo Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro. En los últimos años, Beijing ha ampliado su presencia en Caracas mediante inversiones, créditos y compras de petróleo, convirtiéndose en uno de los principales socios económicos del país sudamericano.

Según el gobierno venezolano, la reunión incluyó un repaso de los más de 600 acuerdos de cooperación vigentes entre ambos países, que abarcan áreas como energía, infraestructura, comercio y desarrollo tecnológico. Maduro resaltó la importancia de avanzar hacia un “nuevo orden mundial multipolar”, concepto que tanto Caracas como Beijing han promovido como alternativa al predominio tradicional de potencias occidentales como Estados Unidos.

Tensiones con Estados Unidos

La visita se produjo en medio de un aumento de la presión de Washington sobre el gobierno de Maduro. En los últimos meses, Estados Unidos ha realizado operaciones militares en el Caribe alegando la lucha contra el narcotráfico y sancionando a miembros del gobierno venezolano por supuestos vínculos con el crimen organizado. Estas acciones han exacerbado la confrontación entre Caracas y Washington, que ya mantenía un clima de hostilidad diplomática y económica.

Caracas ha denunciado reiteradamente lo que considera “medidas coercitivas unilaterales” por parte de EE.UU., y en ese marco ha buscado reforzar alianzas internacionales con países como China, que se presenta como un aliado estratégico dispuesto a contrarrestar la presión estadounidense a través de la cooperación política y económica.

Consecuencias e implicaciones

Para Venezuela, el apoyo explícito de China representa un respaldo clave frente a lo que el gobierno llama ataques a su soberanía. Para Beijing, la reafirmación de la alianza con Caracas subraya su rol como actor global dispuesto a fortalecer relaciones con gobiernos que comparten su visión de un mundo multipolar y de respeto a la soberanía de cada país. Además, la alianza con Venezuela asegura a China el acceso a recursos energéticos esenciales y amplía su presencia estratégica en América Latina frente a la influencia de Washington.