Una profunda tragedia sacude al municipio de Tuluá, en el centro del Valle del Cauca, tras la muerte de una madre y sus dos hijas menores de edad en medio de la actual temporada de lluvias. El accidente ocurrió en la zona rural del corregimiento de Santa Lucía, donde la creciente repentina de una quebrada terminó en un desenlace fatal.
Víctimas
La mujer, identificada como Adriana Ante, se desplazaba en una motocicleta junto a sus dos hijas, de entre tres y cinco años de edad, y otra persona. Durante el trayecto, intentaron cruzar la quebrada sin percatarse del fuerte aumento del caudal, provocado por las intensas precipitaciones registradas en la zona.
La fuerza del agua arrastró la motocicleta en cuestión de segundos. La corriente separó a los ocupantes y dificultó cualquier intento de auxilio inmediato. La cuarta persona que viajaba con la familia logró sobrevivir gracias a la rápida reacción de la comunidad y de los organismos de socorro. El sobreviviente sufrió múltiples golpes y permanece bajo atención médica.
Las labores de búsqueda se extendieron durante varias horas. Finalmente, los equipos de rescate hallaron los cuerpos de la madre y las dos niñas metros más abajo del lugar donde ocurrió el accidente. Posteriormente, trasladaron los cuerpos a Medicina Legal para los procedimientos correspondientes.
La tragedia generó consternación entre los habitantes del corregimiento de Santa Lucía y en todo el municipio de Tuluá. Vecinos y líderes comunitarios expresaron su dolor y reiteraron la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en pasos rurales. Durante la temporada invernal, estos puntos se convierten en zonas de alto riesgo.
La alcaldía de Tuluá anunció que asumirá los gastos funerarios de las víctimas como gesto de solidaridad con la familia afectada. Además, reiteró el llamado a la prevención y al autocuidado, especialmente en sectores rurales.
Afectación climatica
Este hecho se presenta en medio de una compleja situación climática en el Valle del Cauca. Las lluvias han provocado emergencias en varios municipios, con afectaciones en vías, acueductos rurales y zonas inestables. Por esta razón, la declaratoria de calamidad pública continúa vigente en el departamento.
Las autoridades insistieron en que la ciudadanía evite cruzar ríos o quebradas durante las lluvias. Estos afluentes pueden aumentar su caudal de forma repentina y convertirse en un peligro mortal. Los organismos de socorro mantienen vigilancia permanente para reducir el riesgo de nuevas tragedias.




