La llamada “luna roja” volvió a convertirse en protagonista del cielo nocturno, dejando imágenes impactantes que sorprendieron a millones de personas en distintas partes del mundo. El fenómeno, conocido popularmente como luna de sangre, ocurre durante un eclipse lunar total, cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna.
Durante el evento, la sombra del planeta cubre por completo al satélite natural, filtrando la luz solar y provocando que la Luna adquiera un tono rojizo o anaranjado. Este efecto se debe a la dispersión de la luz en la atmósfera terrestre, el mismo fenómeno que da color a los atardeceres.
En varias ciudades, familias y aficionados a la astronomía se reunieron en terrazas, parques y miradores para observar el espectáculo. Las redes sociales se inundaron de fotografías y videos que captaron la intensidad del color y la majestuosidad del momento.
Expertos destacan que, aunque el fenómeno genera asombro y en algunas culturas ha estado rodeado de mitos, se trata de un evento astronómico completamente natural y seguro de observar. La luna roja, además de ofrecer un espectáculo visual inolvidable, despierta el interés por la ciencia y la exploración del universo.



