«Luchito nuestra autoridad nocturna»

Desde que tuve la oportunidad de conocerle, el nombre de Luis 'Luchito' Insuasty se me quedo grabado en la mente.
ALINA CONSTANZA SILVA

Desde que tuve la oportunidad de conocerle, el nombre de Luis Insuasty se me quedo grabado en la mente. Dicen, los que tienen porque saberlo, que la primera impresión, aquella que se proyecta sin el objetivo calculado y preparado de generar un impacto positivo en alguien previamente determinado resulta fundamental para formarse un concepto sobre la  calidad humana de una persona y Luis Insuasty hoy flamante alcalde nocturno de Pasto, si que la tiene. Lo conozco hace muchos años. Mi conexión con él se remonta cuando  lo conocí como «Luchito» y dirigía la cafetería de la Universidad de Nariño. En aquel entonces, fui testigo de su generosidad al regalar almuerzos sin reservas a estudiantes que apenas podían costear sus estudios. Desde esos días, percibí en Luchito no solo a un líder, sino a una persona genuinamente buena.

La grata sorpresa llega al enterarme de su nombramiento como alcalde nocturno de Pasto, bajo la administración del Dr. Nicolás Toro. Desde su posesión, ha marcado una diferencia tangible en términos de seguridad y protección en la ciudad. No hay una noche, desde que se posesiono,  en la que no me lo encuentre en la calle  realizando  operativos en avenidas, comunas y barrios, brindando una sensación de garantía que se ha vuelto palpable para los ciudadanos.

A pesar de su liderazgo, Luchito ha mantenido un perfil bajo, desinteresado en robarle protagonismo al alcalde principal. Su único interés es que la gente se sienta bien, protegida y tranquila. Me surgieron dudas sobre cómo manejaría la autoridad ante sus numerosos amigos en la ciudad, pero ha demostrado que puede equilibrar la amistad con la imposición de normas.

Lo más sorprendente es su enfoque en el control sin represión, basado en el diálogo. Este líder barrial ha iniciado un tipo de control que se aleja de la autoridad punitiva, ganándose el cariño de la gente. Su atención se centra en comprender la realidad de quienes se dedican a actividades nocturnas, ya sea vendiendo alimentos o disfrutando de la música en sus vehículos.

Es destacable que, aunque nunca busca desautorizar a la policía, siempre está atento a que los procedimientos se realicen dentro de los límites legales y con respeto absoluto por las personas. Luchito es un hombre de calle, que conoce la ciudad en profundidad, reconociendo incluso los rincones más recónditos. Este conocimiento le permite llegar a las personas de manera auténtica, generando un ambiente de seguridad más confiable.

En resumen, Luis Insuasti no solo es un líder nocturno, sino un ser humano excepcional que ha tejido su liderazgo desde la generosidad, el respeto y la autenticidad, brindando a Pasto una seguridad fundamentada en la conexión real con su gente y la comprensión profunda de la realidad local. Buen acierto Alcalde Nicolás Toro en esta designación.

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