Brasil y Latinoamérica vivieron una jornada histórica en los Juegos Olímpicos de Invierno. Lucas Pinheiro Braathen no solo conquistó la primera medalla para su país en esta cita, sino que lo hizo en lo más alto del podio: oro en el eslalon gigante del esquí alpino. La hazaña marca un antes y un después para una nación tradicionalmente ajena a los deportes de nieve y para una región que nunca había celebrado un título olímpico invernal.
En la mítica pista del Stelvio, en Bormio, el esquiador de 25 años nacido en Oslo y representante de Brasil desde 2024 ofreció una actuación memorable. Dominó la competencia de principio a fin, dejando sin respuesta a los grandes favoritos europeos. El podio lo completaron los suizos Marco Odermatt, plata a 58 centésimas, y Loïc Meillard, bronce a 1 segundo y 17 centésimas.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva celebró la victoria con entusiasmo en sus redes sociales: “¡Es oroooooooooo! Por primera vez, nuestro país sube al podio en una edición de los Olímpicos de Invierno”. El mensaje sintetizó la emoción de millones de brasileños que siguieron incrédulos la histórica consagración.
Desde el principio: una exhibición dominante
Pinheiro Braathen salió primero entre los 81 competidores, un dorsal que muchos consideran riesgoso por las condiciones cambiantes de la pista. Sin embargo, el brasileño aprovechó la ventaja estratégica y firmó un tiempo espectacular que lo instaló en la cima desde el inicio. Uno a uno, los favoritos fueron quedando atrás.
Tras la primera manga, Odermatt ya estaba a 95 centésimas, mientras Meillard cedía más de un segundo y medio. El noruego Timon Haugan calificó la actuación como “una de las mayores exhibiciones que puedes ver en una primera manga”. Con una ventaja considerable, Braathen administró su margen en la segunda bajada con inteligencia y temple competitivo.
Al escuchar el himno brasileño en la ceremonia, el campeón confesó: “Es el mejor momento de todo lo que estoy viviendo hoy. Es un día de muchas emociones y todavía no sé ni dónde estoy”. Sus palabras reflejaron la magnitud del logro y la dimensión simbólica de su triunfo.
Pulverizando la historia olímpica
Brasil había debutado en los Juegos Olímpicos de Invierno en Juegos Olímpicos de Invierno de Albertville 1992. Hasta ahora, su mejor resultado era el noveno lugar de Isabel Clark en snowboard cross en Turín 2006. Para Latinoamérica, el antecedente más destacado se remontaba a Juegos Olímpicos de Invierno de St. Moritz 1928, con equipos argentinos de bobsleigh en cuarto y quinto lugar.
En el esquí alpino, el mejor resultado regional había sido un undécimo puesto del chileno Thomas Grob en Nagano 1998. Todo quedó superado por la gesta de Braathen, quien además compagina su carrera deportiva con trabajos como modelo publicitario, consolidando una imagen carismática que trasciende el deporte.
El oro de Lucas Pinheiro Braathen no es solo una medalla: es la confirmación de que los límites geográficos ya no determinan el destino olímpico. Latinoamérica, tierra de fútbol y playas tropicales, también puede reinar en la nieve.



