Desde la administración municipal se ha reiterado que se mantendrá vigilancia permanente
sobre proyectos urbanísticos que no cuenten con los permisos legales. Sin embargo, en
medio de ese discurso, han surgido denuncias que ponen en entredicho la efectividad de los
controles en Villavicencio, especialmente frente al crecimiento del denominado “urbanismo
ilegal”.
Versiones
De acuerdo con información en verificación, existirían casos en los que, presuntamente,
algunos servidores públicos estarían incurriendo en omisión o incluso en acciones que
facilitarían este tipo de desarrollos. Las denuncias señalan que no solo se trataría de
construcciones sin licencia, sino de posibles loteos ilegales que avanzan sin mayor
intervención de las autoridades.
Uno de los casos que ha llamado la atención es el del proyecto denominado “Nuevo Milenio
Parque Residencial”, ubicado en cercanías del barrio Charco Azul. Según lo expuesto, en
este sector no se evidenciarían licencias urbanísticas registradas ante curadurías, pese a la
presencia constante de maquinaria pesada y volquetas, lo que indicaría actividades de
construcción en curso.
La preocupación aumenta al considerar la ubicación del predio, cercano al río Ocoa, un
afluente reconocido por generar inundaciones en temporadas de lluvias. De acuerdo con los
planos del Plan de Ordenamiento Territorial, esa zona estaría clasificada como suelo de
protección y, además, presentaría un nivel de amenaza media por inundación, lo que
pondría en riesgo a futuros habitantes.
Denuncias
A estas denuncias se suma otra situación en la vereda Cairo Alto, en inmediaciones del río
Guatiquía. Allí, según reportes ciudadanos, se estarían adelantando procesos de
cerramiento, tala y posible deforestación en áreas consideradas de conservación ambiental.
La zona, además, cuenta con presencia de fauna silvestre, lo que agrava el impacto
ecológico de estas intervenciones.
Los señalamientos también advierten sobre la proliferación de urbanizaciones ilegales en
otros puntos de la ciudad, incluso en sectores cercanos al Parque Las Malocas y en áreas
aledañas a instalaciones de la Policía Metropolitana. Esta expansión, según denuncian,
estaría ocurriendo a gran escala mientras las autoridades enfocan sus acciones en
operativos menores.




