Los psicólogos coinciden: las personas que duermen tapadas en verano no solo lo hacen por hábito, sino también por salud

Aunque pueda parecer contradictorio cuando hace calor, muchos psicólogos y especialistas en sueño señalan que dormir tapado en verano no es solo una costumbre, sino que puede tener beneficios físicos y psicológicos.

¿Por qué algunas personas necesitan dormir tapadas incluso con calor?

1. Sensación de seguridad y confort
Las mantas generan una sensación de protección similar a un «refugio». Esta respuesta psicológica puede reducir la ansiedad y favorecer la relajación antes de dormir. Algunas investigaciones sugieren que la presión suave de una manta ayuda a disminuir el estado de alerta del sistema nervioso.

2. Mejor calidad del sueño
Aunque la temperatura ambiente sea alta, muchas personas descansan mejor cuando parte de su cuerpo está cubierta. La sensación táctil constante puede reducir los despertares nocturnos y facilitar un sueño más profundo.

3. Regulación térmica
Dormir tapado no significa necesariamente pasar calor. El cuerpo necesita reducir ligeramente su temperatura interna para conciliar el sueño. Una sábana ligera o una manta fina pueden ayudar a mantener una temperatura corporal estable durante la noche.

4. Reducción del estrés
Las mantas, especialmente las que ejercen una presión moderada, pueden estimular la liberación de neurotransmisores asociados con la relajación y el bienestar, contribuyendo a una sensación de calma.

¿Es recomendable hacerlo en verano?

Sí, siempre que se utilicen cobijas o sábanas adecuadas para la temporada. Los expertos recomiendan tejidos ligeros y transpirables, como algodón o lino, para evitar el sobrecalentamiento.

¿Cuándo puede ser un problema?

Si la necesidad de dormir tapado es tan intensa que provoca incomodidad, sudoración excesiva o dificulta el descanso, conviene revisar las condiciones del dormitorio. La temperatura ideal para dormir suele situarse entre 18 °C y 22 °C.

En resumen, para muchas personas dormir tapadas en verano responde a una combinación de factores psicológicos y fisiológicos: proporciona seguridad emocional, ayuda a relajarse y puede contribuir a un descanso de mejor calidad, siempre que la ropa de cama sea adecuada para el calor.

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