
A medida que se acercan las elecciones presidenciales de 2026, el Partido Conservador y Cambio Radical continúan en un momento clave de definiciones políticas, sin concretar aún un respaldo oficial entre las candidaturas de Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella.
Ambas colectividades enfrentan tensiones internas sobre si respaldar de manera unificada a uno de los aspirantes o permitir que sus militantes voten en libertad, una decisión que podría influir significativamente en el equilibrio de fuerzas de la derecha colombiana.
En el caso del Partido Conservador, las divisiones han sido evidentes. Tras decidir no presentar candidato propio, el partido ha sostenido acercamientos con diferentes campañas, especialmente las de Valencia y De la Espriella, sin lograr un consenso definitivo.
Por su parte, Cambio Radical también se encuentra en una encrucijada. Aunque ha evaluado la posibilidad de unificar su apoyo hacia una sola candidatura, las diferencias internas y las estrategias electorales han retrasado el anuncio oficial, manteniendo la incertidumbre dentro de la colectividad.
Este panorama refleja un escenario político fragmentado, donde los partidos tradicionales buscan maximizar su influencia en la contienda presidencial sin asumir riesgos prematuros. La decisión entre respaldar a un candidato o dejar en libertad a sus bases podría redefinir alianzas y afectar directamente los resultados de la primera vuelta.
Mientras tanto, el contexto electoral sigue marcado por una fuerte competencia entre los principales aspirantes, con encuestas que muestran una disputa cerrada y movimientos estratégicos constantes entre campañas y partidos.
Se espera que en los próximos días ambas colectividades tomen una decisión definitiva, en medio de presiones internas y externas que podrían inclinar la balanza en uno de los procesos electorales más reñidos de los últimos años en Colombia.




