Alemania, Japón y Países Bajos fueron los primeros históricos en quedar eliminados en los 16avos del mundial, dejando claro que ningún favorito tiene asegurado su lugar.

Kou Itakura, capitán de Japón, Joshua Kimmich, capitán de Alemania, Virgil Van Dijk, capitán de países bajos.
El Mundial de 2026 comenzó a escribir una de sus páginas más inesperadas con la temprana eliminación de varias selecciones históricas que figuraban entre las favoritas para avanzar a las fases decisivas. Alemania, Japón y Países Bajos se despidieron en los dieciseisavos de final, dejando abierta la puerta para que nuevos protagonistas tomen fuerza en la lucha por el título. Los resultados confirmaron que el nuevo formato de 48 equipos ha elevado la competitividad y reducido el margen de error para las potencias tradicionales. La sorpresa más grande la protagonizó Paraguay al eliminar a Alemania en una dramática definición por penales. Tras igualar 1-1 durante el tiempo reglamentario y la prórroga, los sudamericanos se impusieron 4-3 desde los doce pasos para sellar una clasificación histórica. Marruecos también dio el golpe al dejar en el camino a Países Bajos luego de empatar 1-1 y ganar 3-2 en la tanda definitiva, repitiendo la frustración neerlandesa en este tipo de definiciones. Japón tampoco logró sostener la ventaja frente a Brasil. Aunque los asiáticos se adelantaron con un gol de Kaishu Sano, la reacción brasileña, con anotaciones de Casemiro y Gabriel Martinelli, decretó el 2-1 definitivo y confirmó que, en esta Copa del Mundo, la historia pesa menos que el rendimiento mostrado dentro del campo.




