Tatiana Santacruz.

Los flagelos que deja el olvido

Coordinación: Tatiana Santacruz

Para nadie es un secreto que uno de los departamentos más olvidados en el territorio colombiano es Nariño, claramente sin quedarse a un lado el Cauca, regiones que por muchas décadas han sido azotadas por la violencia y demás flagelos que en Colombia se llegaron a normalizar, entre ellos los asesinatos a líderes sociales.

Hoy en día como capital nariñense nos hemos visto afectados, por así decirlo, muy directamente; puesto que por el deslizamiento de tierra originado en Rosas-Cauca, los precios de la mayoría de productos y servicios de los cuales requerimos diariamente, han aumentado de forma considerable.

No yendo tan lejos, en aquel momento en donde se notó el desabastecimiento de combustible en la región se dispararon las tarifas del servicio de transporte público, por lo cual se vio afectada la movilidad de una gran cantidad de personas que no cuentan con comodidades que tal vez quienes solamente piensan desde su bienestar propio, sí las tienen.

Entre estas personas anteriormente mencionadas se encuentran algunos de los estudiantes que de por sí, desde antes, han tenido que luchar para poder asistir a sus clases debido a la falta de recursos económicos, y que obviamente con dicha crisis ocurrida en la Panamericana, iba y sigue siendo mucho más complicado llegar a sus escuelas. Un pequeño y grande ejemplo es que aparte de no tener los recursos económicos para transportarse, en muchas de las ocasiones no se cuenta con una adecuada alimentación, vital para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes, claramente esto no iba a ser una excepción en la problemática por la cual hoy en día estamos pasando.

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Realidad que unos tantos vemos desde los ojos propios y desde los de quienes han contado con menos “suerte” en la vida, por así decirlo, y que sin embargo muchos otros no son capaces de ver más allá de su contexto; entre ellos quienes creen que todo se normalizó desde que se “solucionó” el tema de la gasolina y por ende no ven necesario el tema de la emergencia económica, o simplemente omiten la realidad por la cual continuamos atravesando como departamento, o aún peor, quienes culpan al nuevo Gobierno Nacional, cuando personalmente creo que si esta adversidad hubiese ocurrido con otra regencia,  la situación sería mucho más grave; con ello no quiero omitir la responsabilidad de acción que se necesita hoy en día en el Cauca y Nariño.

Por esto y más, es necesario que además de empatizar desde nuestras propias realidades, que es algo que nos falta en demasía, se requiere la emergencia económica para solventar al menos un poco de lo que por décadas nos han despojado.