Singapur prepara sus puertos para el futuro con drones de carga y operaciones autónomas

Singapur convierte sus puertos en un laboratorio para la logística aérea

Singapur está avanzando hacia una nueva etapa de automatización de sus operaciones portuarias: el uso de drones para transportar pequeñas cargas entre instalaciones terrestres, embarcaciones y diferentes puntos de su infraestructura marítima.

Aunque en los últimos años han circulado referencias a nuevas autorizaciones y licencias para ampliar estas operaciones, no es correcto afirmar que en 2026 se hayan concedido por primera vez licencias comerciales para transportar carga mediante drones en los puertos de Singapur. El país ya contaba con un marco regulatorio específico para las operaciones comerciales de aeronaves no tripuladas y había autorizado vuelos de este tipo desde años atrás.

Lo que sí está ocurriendo es un proceso de escalamiento y comercialización de la logística con drones, acompañado por nuevas pruebas, infraestructura especializada y cooperación entre empresas tecnológicas, operadores portuarios y autoridades.

Este proceso resulta especialmente relevante para la logística urbana, porque plantea una alternativa para mover mercancías pequeñas y urgentes sin depender exclusivamente de carreteras, vehículos terrestres o embarcaciones auxiliares.

Un proceso que comenzó varios años atrás

El desarrollo de drones para operaciones marítimas no es completamente nuevo en Singapur.

En abril de 2020, la empresa singapurense F-drones realizó una entrega comercial mediante un vuelo más allá de la línea visual del operador, conocido como BVLOS (Beyond Visual Line of Sight). El dron recorrió aproximadamente 2,7 kilómetros en siete minutos para entregar carga a un buque.

La operación fue significativa porque F-drones se convirtió en la primera empresa de Singapur en obtener autorización para realizar este tipo de entregas comerciales mediante drones hacia embarcaciones.

Esto demuestra que el transporte aéreo no tripulado de mercancías ya había entrado en una fase comercial en el país mucho antes de 2026.

La evolución posterior se ha centrado en ampliar el alcance de estas operaciones, desarrollar infraestructura específica y conseguir que los vuelos puedan integrarse de manera segura con las actividades normales de los puertos.

El papel de las autoridades de Singapur

Una de las claves del desarrollo de este modelo es que Singapur no está dejando la expansión de los drones únicamente en manos de las empresas.

La Civil Aviation Authority of Singapore (CAAS) cuenta con un sistema específico de permisos para aeronaves no tripuladas. Actualmente, las operaciones comerciales requieren cumplir requisitos regulatorios que pueden incluir un Operator Permit y un Class 1 Activity Permit, independientemente del peso del dron cuando se trata de operaciones comerciales realizadas al aire libre.

Además, los operadores comerciales de drones deben cumplir requisitos relacionados con pilotos, registro de aeronaves, seguridad operacional y control de los vuelos.

Para determinadas operaciones, también es necesaria una autorización específica para vuelos BVLOS, una modalidad especialmente importante para la logística porque permite que el dron se aleje del campo visual directo del operador.

La propia CAAS mantiene una regulación específica para las operaciones BVLOS y dispone de formularios y procedimientos de evaluación relacionados con este tipo de vuelos.

¿Qué significa realmente que un dron opere de manera automatizada?

Hablar de drones automatizados no significa necesariamente que la aeronave funcione sin ningún tipo de supervisión humana.

En este contexto, la automatización puede incluir sistemas que permiten al dron seguir rutas previamente establecidas, utilizar navegación satelital, mantener comunicación con sistemas de control, detectar determinadas condiciones operativas y ejecutar procedimientos de vuelo con una intervención humana mucho menor que la de una aeronave pilotada convencional.

En operaciones logísticas avanzadas, el objetivo es que el proceso completo —desde la preparación de la carga hasta su entrega— pueda integrarse digitalmente.

Un envío podría, por ejemplo, ser registrado en un sistema logístico, asignado a un dron disponible, cargado automáticamente o con mínima intervención humana y posteriormente enviado hacia un punto de entrega predeterminado.

El operador humano seguiría teniendo funciones de supervisión, gestión de riesgos y respuesta ante situaciones excepcionales.

Por eso, automatización y autonomía total no son necesariamente sinónimos.

Los puertos son un escenario especialmente atractivo

El sector marítimo ofrece una aplicación particularmente interesante para los drones.

Los grandes puertos concentran enormes cantidades de mercancías, buques, trabajadores y vehículos. Además, muchas embarcaciones permanecen fondeadas a cierta distancia de tierra y necesitan recibir suministros, repuestos, documentos, muestras o pequeños equipos.

Tradicionalmente, transportar estos objetos puede requerir embarcaciones auxiliares y personal que se desplace hasta el buque.

Un dron puede realizar determinadas entregas directamente desde tierra hacia la embarcación, reduciendo el número de desplazamientos necesarios.

Esta es precisamente una de las aplicaciones que Singapur lleva años probando.

En 2021, la Maritime and Port Authority of Singapore (MPA) inauguró el Maritime Drone Estate, una zona destinada a probar y desarrollar tecnologías de drones para aplicaciones marítimas, entre ellas las entregas desde tierra hacia barcos y las inspecciones remotas.

El objetivo era crear un entorno controlado en el que las nuevas tecnologías pudieran probarse cerca de las zonas de fondeo y de las operaciones marítimas reales.

De las pruebas a la infraestructura comercial

El siguiente gran desafío no es solamente construir drones capaces de transportar carga.

También es necesario crear la infraestructura que permita utilizarlos de forma habitual.

En este sentido, Skyports y Jurong Port firmaron un memorando de entendimiento para estudiar el desarrollo de infraestructura de entrega mediante drones en Jurong Port, el principal puerto multipropósito de Singapur.

El proyecto contempla estudiar la viabilidad de operaciones de entrega de carga mediante drones y la infraestructura necesaria para integrarlas con las actividades portuarias existentes.

Las pruebas previstas deben desarrollarse simultáneamente con las operaciones habituales del puerto, lo que permitiría estudiar cómo convivirían los drones con barcos, trabajadores, vehículos, grúas y demás elementos de la cadena logística.

La MPA considera este tipo de iniciativas un paso hacia la comercialización de las entregas marítimas mediante drones, destacando potenciales beneficios como la reducción de los tiempos de entrega y de las emisiones.

Los drones ya han demostrado su utilidad en el entorno marítimo

La evolución de esta tecnología también puede observarse en las operaciones realizadas por Skyports.

En 2025, Skyports Drone Services y TFG Marine realizaron operaciones de drones relacionadas con buques tanque de combustible en Singapur. Las aeronaves realizaron entregas y recogidas de muestras de combustible mediante vuelos BVLOS.

La operación fue especialmente relevante porque se desarrolló en un entorno marítimo en el que existen riesgos asociados a las operaciones de abastecimiento de combustible.

El objetivo de este tipo de aplicaciones es demostrar que los drones pueden encargarse de determinados movimientos de objetos pequeños sin necesidad de enviar una embarcación auxiliar o exponer innecesariamente al personal a determinadas operaciones marítimas.

¿Qué tipo de carga pueden transportar?

La utilización de drones no pretende sustituir a los grandes buques, camiones o sistemas de manipulación de contenedores.

Su ventaja aparece principalmente cuando se necesita mover cargas relativamente pequeñas, urgentes o de alto valor respecto a su tamaño.

Entre las posibles aplicaciones se encuentran:

  • Repuestos para embarcaciones.
  • Herramientas.
  • Documentación.
  • Equipos electrónicos.
  • Muestras.
  • Suministros de mantenimiento.
  • Pequeños componentes industriales.
  • Materiales necesarios para operaciones específicas.
  • Determinados productos que requieran entregas rápidas.

La lógica es sencilla: si un objeto pesa poco pero detener una operación marítima para conseguirlo resulta costoso, un dron puede convertirse en una alternativa atractiva.

Una pieza más de la logística urbana

El concepto de logística urbana suele asociarse con el movimiento de mercancías dentro de las ciudades, especialmente durante la llamada última milla.

Sin embargo, el caso de Singapur demuestra que la logística urbana del futuro puede ser mucho más amplia.

En una ciudad-Estado con una intensa actividad portuaria, el transporte de mercancías no termina cuando un producto llega a un puerto. Existe una enorme red de movimientos entre terminales, almacenes, embarcaciones, centros industriales y otras instalaciones.

Los drones pueden convertirse en una capa adicional dentro de esa red.

En lugar de utilizar un vehículo terrestre para cada pequeño traslado o una embarcación para cada entrega a un buque, determinados movimientos podrían realizarse por vía aérea.

Esto podría ser especialmente útil cuando la distancia sea relativamente corta, pero el desplazamiento terrestre o marítimo resulte lento debido al tráfico, las maniobras portuarias o la necesidad de movilizar personal y equipos.

La ventaja del tiempo

Uno de los principales argumentos a favor de los drones logísticos es la velocidad.

Una aeronave no tripulada puede desplazarse directamente entre dos puntos sin tener que seguir una carretera o esperar el acceso de una embarcación a una zona determinada.

En el caso de Singapur, esto adquiere especial importancia porque su puerto maneja una cantidad gigantesca de mercancías. La MPA informó que el puerto gestionó 622,67 millones de toneladas de carga en 2024, frente a 592,01 millones de toneladas en 2023.

En un ecosistema de semejante magnitud, incluso pequeñas mejoras en determinados procesos pueden generar efectos importantes.

La clave no está en que todos los productos sean transportados mediante drones, sino en identificar aquellos movimientos en los que el transporte aéreo automatizado tenga una ventaja clara.

También existe un componente ambiental

Otro argumento utilizado para impulsar los drones en operaciones marítimas es la posibilidad de reducir determinados desplazamientos.

Si una entrega pequeña puede hacerse directamente desde tierra hasta un barco mediante un dron eléctrico, potencialmente puede evitarse el uso de una embarcación auxiliar para ese movimiento concreto.

Esto no significa que todos los vuelos mediante drones sean automáticamente sostenibles.

La fabricación de las aeronaves, las baterías, la infraestructura de carga y la energía utilizada deben tenerse en cuenta para realizar una evaluación ambiental completa.

Sin embargo, cuando el dron sustituye un desplazamiento que de otro modo requeriría un vehículo o una embarcación, existe una oportunidad para reducir consumo energético y emisiones.

La seguridad es el principal desafío

El crecimiento de la logística aérea no tripulada también plantea importantes desafíos.

Singapur tiene uno de los espacios aéreos urbanos más controlados del mundo y concentra una gran actividad aeroportuaria y marítima.

Por ello, los drones comerciales deben cumplir estrictos requisitos de seguridad.

La CAAS establece permisos específicos para operaciones comerciales y exige evaluaciones relacionadas con la organización del operador, los procedimientos de seguridad, la aeronavegabilidad de los drones y la competencia del personal involucrado.

También existe un sistema de identificación remota. Desde diciembre de 2025, los drones de más de 250 gramos que operen al aire libre están sujetos a requisitos de Broadcast Remote Identification, con determinadas excepciones para operadores autorizados que utilicen el sistema de gestión de vuelos establecido por la autoridad.

Este mecanismo funciona de manera similar a una matrícula digital: permite asociar una aeronave con información relacionada con su posición y operador.

El desafío de integrar drones con el tráfico aéreo

El problema se vuelve más complejo a medida que aumenta el número de aeronaves no tripuladas.

Una operación con uno o dos drones puede gestionarse relativamente fácilmente.

Pero una red comercial con decenas o cientos de aeronaves requiere sistemas capaces de coordinar:

  • Rutas.
  • Altitudes.
  • Horarios.
  • Zonas restringidas.
  • Condiciones meteorológicas.
  • Emergencias.
  • Despegues y aterrizajes.
  • Baterías y disponibilidad de aeronaves.
  • Interacción con otras aeronaves.

Por esa razón, el desarrollo de la logística mediante drones no depende únicamente de mejorar las baterías o aumentar la capacidad de carga.

También requiere infraestructura digital, gestión del espacio aéreo, estaciones de aterrizaje, sistemas de comunicación y procedimientos de emergencia.

Singapur busca pasar de proyectos piloto a operaciones escalables

La importancia de los proyectos actuales está precisamente en ese cambio de escala.

Durante los últimos años, Singapur ha pasado de experimentar con vuelos individuales a estudiar cómo integrar los drones en operaciones logísticas permanentes.

El acuerdo entre Skyports y Jurong Port es especialmente representativo porque plantea la creación de infraestructura para operaciones de mayor escala y no simplemente una demostración tecnológica aislada.

La intención es desarrollar un modelo que pueda convivir con las operaciones normales de un puerto.

Eso implica que los drones deben demostrar no solamente que pueden volar, sino que pueden hacerlo de forma segura, repetible, económicamente viable y compatible con la actividad logística existente.

Un ecosistema tecnológico cada vez más amplio

El movimiento hacia los drones de carga también forma parte de una estrategia tecnológica más amplia.

En febrero de 2026, ST Engineering presentó en el Singapore Airshow su dron de carga DrN-600, como parte de una expansión de sus capacidades en sistemas aéreos no tripulados y otras soluciones de movilidad.

El desarrollo de aeronaves de mayor capacidad puede ampliar las aplicaciones comerciales de los drones, aunque no significa que todos esos modelos vayan a utilizarse inmediatamente para transporte portuario.

El verdadero potencial aparece cuando se combinan aeronaves, infraestructura, software y regulación.

¿Estamos ante una sustitución de camiones y barcos?

No.

Al menos en el corto plazo, los drones deben entenderse como una herramienta complementaria.

Los camiones continuarán siendo fundamentales para transportar mercancías por tierra, mientras que los buques seguirán moviendo enormes volúmenes de carga entre países y continentes.

Los drones son especialmente interesantes para movimientos pequeños y específicos.

Su valor está en cubrir un espacio que actualmente puede ser demasiado lento o costoso para los métodos tradicionales.

Por ejemplo, transportar una tonelada de mercancía mediante un dron no tendría sentido cuando existe una infraestructura terrestre mucho más eficiente. Pero transportar rápidamente unos pocos kilogramos de un repuesto crítico hacia un buque puede ser una aplicación completamente diferente.

El verdadero cambio está en la automatización

Más allá del dron como vehículo, el cambio más importante podría estar en la automatización de toda la cadena logística.

En un futuro, una operación portuaria podría identificar automáticamente que una embarcación necesita una determinada pieza.

El sistema podría comprobar inventarios, localizar el producto más cercano, seleccionar el método de transporte más eficiente y programar un vuelo.

Una vez preparado el paquete, un dron podría recogerlo, seguir una ruta autorizada y entregarlo en el punto correspondiente.

El sistema logístico recibiría entonces información sobre la entrega y actualizaría automáticamente el inventario.

En ese escenario, el dron sería solamente uno de los elementos de una cadena logística digital mucho más grande.

Una aclaración importante sobre las “primeras licencias”

La idea de que Singapur acaba de otorgar las primeras licencias comerciales para drones de carga necesita ser manejada con cuidado.

La documentación oficial de CAAS demuestra que Singapur tiene desde hace años un sistema de permisos para operaciones comerciales de aeronaves no tripuladas. Además, existen antecedentes concretos de operaciones comerciales BVLOS hacia barcos desde 2020.

Por lo tanto, presentar cualquier autorización reciente como “las primeras licencias comerciales de drones de carga en Singapur” sería engañoso sin especificar exactamente qué nueva categoría de licencia, ruta, infraestructura o modalidad de operación se está autorizando.

Lo que sí puede afirmarse con respaldo es que el país está avanzando hacia una mayor integración de drones en sus operaciones logísticas y marítimas, con especial atención a la infraestructura necesaria para convertir las pruebas en servicios comerciales escalables.

El futuro: puertos donde tierra, mar y aire trabajan juntos

La evolución de la logística en Singapur apunta hacia un modelo en el que diferentes medios de transporte funcionen de manera coordinada.

Los grandes buques continuarán encargándose del transporte internacional de enormes volúmenes de mercancías.

Los camiones conectarán puertos, almacenes y centros de distribución.

Los sistemas automatizados moverán contenedores dentro de las terminales.

Y los drones podrán encargarse de determinados movimientos rápidos de carga liviana.

La verdadera innovación no estará en sustituir un medio de transporte por otro, sino en seleccionar automáticamente el método más eficiente para cada tipo de carga y cada situación.

Singapur lleva años posicionándose como un laboratorio para este tipo de tecnologías. La creación de zonas de prueba, la regulación específica de aeronaves no tripuladas, las operaciones BVLOS ya realizadas y los nuevos proyectos de infraestructura muestran que el país está intentando convertir los drones de una tecnología experimental en una herramienta integrada dentro de su ecosistema logístico.

Una tendencia que podría extenderse a otras ciudades portuarias

El caso de Singapur puede tener repercusiones más allá de sus propias fronteras.

Si las operaciones comerciales con drones demuestran que pueden reducir tiempos, costos y determinados desplazamientos sin comprometer la seguridad, otros grandes centros marítimos podrían adoptar modelos similares.

Para las ciudades portuarias, esto abre la posibilidad de construir redes logísticas multimodales en las que la carretera, el ferrocarril, el transporte marítimo y el transporte aéreo no tripulado estén conectados digitalmente.

Por ahora, el reto continúa siendo conseguir que esa visión sea económicamente viable y regulatoriamente segura a gran escala.

Pero la dirección ya está marcada: la logística urbana está dejando de limitarse a las calles y comienza a incorporar también el espacio aéreo como una nueva vía para transportar mercancías.

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