Con el inicio del año académico 2026, el Ministerio de Educación reiteró las normas que regulan la entrega de listas escolares en los colegios privados. La Circular 002 busca evitar sobrecostos y abusos en la exigencia de útiles, uniformes y textos, garantizando que las familias no tengan que asumir gastos innecesarios.
Útiles escolares: lo permitido y lo prohibido
Los colegios privados pueden solicitar materiales básicos y directamente relacionados con el aprendizaje, como cuadernos, lápices, colores y elementos de uso personal. Sin embargo, está prohibido exigir los llamados “útiles inútiles”, es decir, materiales de oficina, productos de aseo o elementos que no tengan relación pedagógica con las actividades escolares.
El Ministerio enfatiza que las instituciones deben elaborar listas razonables y ajustadas al currículo, evitando cargas económicas excesivas para los padres de familia.
Uniformes: libertad y regulación
En cuanto a los uniformes, los colegios privados pueden establecer un código de vestimenta, pero no pueden obligar a los padres a adquirirlos en un proveedor exclusivo. Las familias tienen derecho a comprar las prendas en el lugar de su preferencia, siempre que cumplan con las especificaciones de diseño y color.
Además, se prohíbe exigir cambios de uniforme cada año, salvo que exista una justificación pedagógica o institucional clara.
Textos escolares: acceso sin sobrecostos
Respecto a los textos escolares, las instituciones pueden recomendar libros, pero no imponer su compra en un único establecimiento. Los padres tienen libertad de adquirirlos en librerías o plataformas digitales, siempre que correspondan a la edición solicitada.
El Ministerio también recuerda que los colegios deben fomentar el uso de bibliotecas escolares y recursos digitales, reduciendo la necesidad de comprar textos costosos.
Impacto en las familias y el sector educativo
Estas medidas buscan proteger la economía de los hogares y promover un acceso equitativo a la educación. Al limitar exigencias innecesarias, se garantiza que los estudiantes cuenten con lo esencial para su formación sin que las familias enfrenten gastos desproporcionados.




