Luis Díaz había sido blanco de fuertes críticas cada vez que se ponía la camiseta de la Selección Colombia. Los aficionados no entendían por qué, siendo uno de los mejores jugadores de la Premier League, parecía apagarse cuando jugaba para el equipo nacional.
La situación se agravaba cada vez que Díaz regresaba de la concentración de Colombia y, el fin de semana siguiente, brillaba con el Liverpool. Esto generaba en los seguidores la sensación de que no estaba dando su máximo esfuerzo con la Selección.
Tras un desempeño cuestionado en el partido en El Alto, Díaz fue criticado nuevamente, pero no se dejó intimidar y aprovechó su oportunidad en Barranquilla para reivindicarse. La derrota en la final de la Copa América ante Argentina fue un punto crítico, con algunos aficionados culpando a Díaz de la pérdida del título.
Sin embargo, el jugador nacido en Barrancas encontró su redención con uno de sus mejores partidos del año. Aunque su rendimiento había dejado dudas, con la confianza del entrenador Néstor Lorenzo y el apoyo de compañeros como James Rodríguez, Díaz finalmente demostró su calidad en la goleada ante Chile, con un alto nivel de juego.
Luis Díaz fue elegido MVP del partido, anotó un gol, mostró un despliegue físico excepcional y selló su reconciliación con la afición. Además, se ubicó tercero en la lista de goleadores históricos de la Selección Colombia en competiciones oficiales de FIFA y Conmebol, superando a leyendas como Víctor Aristizábal y Faustino Asprilla.





