La región Andina atraviesa una etapa de lluvias constantes que ha generado preocupación por el riesgo de deslizamientos de tierra en zonas de ladera. La saturación de los suelos ha provocado movimientos de masa que afectan carreteras secundarias y principales corredores viales.
Algunos municipios han reportado evacuaciones preventivas en sectores considerados de alto riesgo, mientras se realizan evaluaciones técnicas para evitar tragedias. La situación también impacta el transporte de alimentos y mercancías, generando retrasos y costos adicionales.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse atenta a alertas locales y evitar transitar por zonas inestables durante las precipitaciones.



