El jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito, Fernando Fiorillo, señaló que los peligros actuales, especialmente tras el vendaval del 16 de septiembre que afectó a más de 1.500 hogares en Barranquilla y provocó la caída de cerca de 200 árboles, lo que llevó a declarar la calamidad pública, hacen urgente la adopción de medidas preventivas.

Fiorillo recomendó a todas las dependencias reducir la realización de eventos al aire libre durante los meses de octubre y noviembre, considerando los factores de riesgo, exposición y vulnerabilidad. Explicó que esta decisión busca mitigar amenazas como vendavales, inundaciones y caídas de redes eléctricas, identificadas como prioritarias en el Plan de Gestión del Riesgo de la ciudad. También se instó a considerar la realización de eventos en lugares cerrados para garantizar la seguridad de los asistentes.
“Es importante optar por espacios cerrados que ofrezcan seguridad ante riesgos como lluvias fuertes, vendavales, tormentas eléctricas, caídas de árboles y de redes eléctricas”, afirmó Fiorillo.
El Ideam aconseja estar atentos a las alertas de viento y oleaje, especialmente si se visita el mar. En caso de tormentas eléctricas o vendavales, se recomienda buscar refugio y evitar la exposición.
La Cruz Roja Seccional Atlántico sugiere, ante lluvias, limpiar techos y canales, mantenerse lejos de los arroyos y no intentar cruzarlos. Además, se debe estar alerta en zonas de alto riesgo y conocer las rutas de evacuación seguras.
Se recomienda tener siempre un kit de emergencia con elementos esenciales como botiquín, linterna, documentos importantes, llaves y medicamentos. En caso de tormentas eléctricas, es crucial desconectar electrodomésticos y equipos electrónicos, y al conducir durante lluvias, se deben mantener las luces encendidas y evitar rutas donde haya arroyos.
Las autoridades de Barranquilla recuerdan a la ciudadanía que está prohibido arrojar basura a los arroyos. Debido a las lluvias recientes, se ha observado un aumento de desechos en el arroyo León, ubicado en el área metropolitana de Barranquilla. El arroyo se ha desbordado debido al mal uso de algunos ciudadanos, a pesar de contar con un sistema que evita que la basura llegue a la ciénaga de Mallorquín.
Por esta práctica indebida, se han impuesto más de 700 comparendos por violar el artículo 11 del Código de Policía.




