Las intensas precipitaciones registradas en la tarde del martes 24 de febrero generaron graves afectaciones en el barrio Lucero Bajo, en la localidad de Ciudad Bolívar. En pocos minutos, las vías se transformaron en corrientes turbulentas que arrastraron lodo, basura y diversos objetos. El agua superó el metro de altura, ingresó a viviendas, alcanzó vehículos estacionados y obligó a comerciantes a cerrar de manera apresurada para evitar mayores pérdidas.
Reacción ciudadana
La emergencia tomó por sorpresa a decenas de familias. Videos difundidos en redes sociales evidenciaron la magnitud de la inundación y el nivel que alcanzó el agua dentro de algunas casas. Ante la falta de una respuesta inmediata, varios vecinos decidieron actuar por cuenta propia. Con palas, varillas y baldes, destaparon al menos siete alcantarillas que permanecían obstruidas por residuos.
El objetivo consistió en permitir el flujo del agua represada y reducir la presión en las calles más afectadas. La acción comunitaria permitió que el nivel comenzara a descender hacia las 3:30 de la tarde. Posteriormente, las familias regresaron a sus viviendas para iniciar labores de limpieza y evaluar los daños materiales.
Problema recurrente
Los habitantes aseguran que esta situación se repite en cada temporada de lluvias. La cercanía de una quebrada que atraviesa el sector incrementa el riesgo, pues cuando aumenta su caudal descarga agua y sedimentos sobre las vías. Además, la acumulación de basura que baja desde zonas más altas agrava el taponamiento de las alcantarillas.
Residentes de Lucero Bajo e Inés Elvira reiteraron el llamado a las autoridades distritales para implementar soluciones estructurales y planes de contingencia eficaces. Solicitan mantenimiento periódico de los ductos, control del cauce de la quebrada y estrategias que mitiguen el impacto de futuras precipitaciones. Mientras tanto, la comunidad enfrenta nuevamente pérdidas económicas y afectaciones emocionales derivadas de una problemática que aún espera respuesta definitiva.



