Las intensas lluvias registradas entre enero y febrero han provocado múltiples emergencias en el departamento de Nariño, donde más de 13.800 personas resultaron afectadas, según confirmó la Dirección de Gestión del Riesgo de Desastres. La situación más crítica se presenta en la subregión del Pacífico nariñense, especialmente en el municipio de Santa Bárbara de Iscuandé.
De acuerdo con el balance oficial, en lo que va del año se han reportado 31 eventos asociados a la temporada invernal, entre ellos 17 movimientos en masa, ocho inundaciones y seis avenidas torrenciales. Estas emergencias han dejado cerca de 250 viviendas destruidas y daños significativos en vías y comunidades rurales.
Ante este panorama, las autoridades departamentales, en coordinación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, acordaron avanzar en la entrega de 2.500 ayudas humanitarias, la adquisición de materiales para la reconstrucción de viviendas y el otorgamiento de subsidios de arrendamiento para las familias damnificadas. Asimismo, se activará el banco de maquinaria para la atención de vías afectadas en al menos 15 municipios.
Desde el componente técnico, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) explicó que las precipitaciones han superado los promedios históricos para esta época del año. Luis Armando Mejía, coordinador del Área Operativa 7 del IDEAM, señaló que este comportamiento climático ha generado saturación de suelos, aumentando el riesgo de deslizamientos e inundaciones en distintas zonas del departamento.
Por su parte, el delegado departamental de Bomberos de Nariño, Jorge Luis Montes Pinta, reiteró que los organismos de socorro mantienen acompañamiento permanente a las comunidades afectadas, a través de los 62 cuerpos de bomberos del departamento, con acciones enfocadas en la protección de la vida y los bienes de la población.




