Las fuertes lluvias registradas durante las últimas semanas en Neiva han agravado las condiciones de la fundación Ohana Peluchines, refugio ubicado en el sur de la ciudad donde María José Navarro Martín, fundadora y representante de la organización, trabaja diariamente por el cuidado de cerca de 150 perros rescatados del abandono y el maltrato. Cada aguacero convierte el terreno en una extensa zona de barro y agua estancada, afectando el bienestar de los animales y dificultando las labores de mantenimiento.
La humedad permanente mantiene a los perros con el pelaje mojado y las patas cubiertas de lodo, aumentando el riesgo de enfermedades dermatológicas, infecciones, alergias y la proliferación de parásitos. Además, las inundaciones complican las tareas de limpieza y el cuidado diario que requiere cada uno de los animales.
Actualmente, el refugio alberga cerca de 150 perros, de los cuales 126 permanecen de forma permanente en las instalaciones. Muchos llegaron tras sufrir abandono, maltrato, accidentes o diferentes formas de violencia, encontrando allí un lugar donde reciben alimentación, atención y protección mientras esperan la oportunidad de ser adoptados.
Con el propósito de dar a conocer esta problemática, la fundación ha difundido videos en redes sociales donde muestra las afectaciones ocasionadas por las lluvias. A través de estas publicaciones busca despertar la solidaridad de la ciudadanía y promover donaciones o diferentes formas de apoyo para mejorar las condiciones del refugio.
María José explicó que esta situación no es reciente, pues el terreno ha perdido altura con el paso de los años y actualmente se encuentra por debajo del nivel de la carretera, facilitando la acumulación de agua cada vez que llueve. Indicó que, aunque realizan constantes adecuaciones para mitigar los efectos de las precipitaciones, el objetivo principal es trasladar la fundación a un espacio más adecuado, donde los perros puedan permanecer en condiciones dignas y seguras. Asimismo, destacó que el respaldo de la comunidad será fundamental para hacer realidad ese propósito y seguir ofreciendo una segunda oportunidad a los animales rescatados.




