En Japón, llegar temprano al trabajo no solo es puntualidad… también es cortesía.Muchos empleados que llegan primero deciden estacionarse lo más lejos posible de la salida.¿La razón? Dejar los lugares cercanos para quienes llegan después.Así, si algún compañero viene justo de tiempo, puede encontrar lugar más rápido y no llegar corriendo ni estresado.No es una regla, es una muestra de respeto silencioso.Una pequeña acción… que dice mucho sobre su cultura.

