Bogotá continúa avanzando en la modernización de su sistema de transporte público con la llegada de una nueva flota de buses eléctricos que permitirá reemplazar vehículos con más de 15 años de operación.
La iniciativa, liderada por TransMilenio, hace parte de la estrategia de renovación tecnológica y sostenibilidad que busca mejorar la calidad del servicio y reducir el impacto ambiental en la ciudad. Los nuevos buses, completamente eléctricos, se integrarán al sistema para operar en diferentes rutas, ofreciendo mayor comodidad, menor ruido y cero emisiones contaminantes.
Con esta incorporación, se retirarán progresivamente buses antiguos que ya habían cumplido su vida útil, muchos de ellos con tecnologías diésel altamente contaminantes. La medida también apunta a mejorar la experiencia de los usuarios, con vehículos más modernos que incluyen accesibilidad para personas con movilidad reducida, mejor ventilación y sistemas de información al pasajero.
Desde la administración distrital destacaron que esta renovación contribuye al compromiso de Bogotá con la movilidad limpia y la lucha contra el cambio climático. Además, señalaron que la ciudad se mantiene como referente en América Latina en la implementación de flotas eléctricas para transporte público.
La llegada de estos buses se realizará de manera gradual en los próximos meses, mientras se avanza en la salida definitiva de los vehículos más antiguos. Con ello, se espera no solo reducir la contaminación, sino también optimizar la eficiencia del sistema y garantizar un servicio más moderno y sostenible para los ciudadanos.




