El duelo entre Llaneros FC y Cúcuta Deportivo dejó emociones de principio a fin y terminó sellado con un empate 2-2 que reflejó lo que fue el trámite del compromiso: intensidad, reacción y oportunidades en ambas áreas.
El conjunto local tomó la iniciativa desde los primeros minutos y logró abrir el marcador gracias a Néider Ospina, quien capitalizó el buen arranque de Llaneros para poner en ventaja a su equipo. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que Cúcuta respondió casi de inmediato a través de Eduar Arízalas, devolviendo la paridad y dejando claro que el partido sería disputado.
Para la segunda mitad, Llaneros volvió a golpear. Esta vez fue Jhonier Blanco el encargado de marcar y devolverle la ventaja a los de casa, que parecían encaminados a sumar tres puntos importantes. No obstante, la falta de contundencia para cerrar el partido terminó pasando factura.
Cuando el reloj avanzaba y el triunfo parecía asegurado, apareció Diego Calcaterra para cambiar la historia. El jugador del conjunto motilón aprovechó un descuido defensivo y, con su anotación en el tramo final, sentenció el 2-2 definitivo.
El empate deja sensaciones encontradas: Llaneros lamenta haber dejado escapar la victoria en su propio terreno, mientras que Cúcuta valora un punto que, aunque no resuelve su situación en la tabla, le permite sumar y cortar la inercia negativa.
En definitiva, fue un compromiso que mantuvo el suspenso hasta el último minuto y que evidenció tanto el potencial ofensivo como las debilidades defensivas de ambos equipos.




