
La senadora nariñense Liliana Benavides asumió la presidencia de la Comisión Cuarta del Senado, la célula legislativa encargada de discutir y aprobar el Presupuesto General de la Nación, la Ley de Apropiaciones y la distribución del crédito público. No es un cargo decorativo: es donde se decide hacia dónde va la plata del Estado.
Para Nariño, tener a una coterránea con el mazo en esa comisión es una oportunidad que no se repite fácil. El departamento lleva décadas rezagado en infraestructura vial, salud, conectividad rural y desarrollo agropecuario, y desde esa presidencia hay herramientas reales para que las partidas nacionales empiecen a reflejar esas deudas históricas. El cargo está, la herramienta existe. Ahora la ciudadanía nariñense esperará ver si la representación en Bogotá se traduce en obras y recursos concretos para el sur del país.

