Una coalición de organizaciones religiosas en Estados Unidos inició una batalla legal para impedir que las autoridades migratorias realicen operativos dentro de iglesias, tras un fallo judicial que rechazó su solicitud de protección.
El grupo, conformado por 27 organizaciones que representan a cientos de congregaciones, presentó una apelación argumentando que permitir este tipo de acciones pone en riesgo la seguridad de los feligreses y vulnera la libertad religiosa. Según los líderes de fe, la posibilidad de que agentes migratorios ingresen a templos genera temor entre las comunidades, especialmente entre los inmigrantes.
La disputa se remonta a una política anunciada en 2025 que autoriza a las autoridades a llevar a cabo operativos en lugares considerados previamente como “sensibles”, incluyendo iglesias, escuelas y hospitales. Frente a esto, las organizaciones religiosas demandaron al gobierno federal con el objetivo de frenar estas prácticas y restablecer las restricciones.
Aunque solicitaron una medida de emergencia para evitar intervenciones mientras se resolvía el caso, una jueza federal negó dicha petición al considerar que no se había demostrado una amenaza inminente. Sin embargo, los demandantes insisten en que la sola posibilidad de operativos ya afecta la asistencia y la tranquilidad en los espacios de culto.
El proceso legal continúa en instancias superiores, mientras crece el debate sobre el equilibrio entre las políticas migratorias y el respeto a los derechos fundamentales dentro de los espacios religiosos



