Por Mauricio Fernando Muñoz Mazuera
Desde el mes de marzo del presente año, he venido desarrollado una labor periodística a través de las redes sociales con un solo objetivo, posibilitar una ventana a las iniciativas culturales, deportivas, comunitarias, educativas entre otras que, sin necesidad de la intermediación de ningún ente gubernamental, están luchando con las uñas, por construir una mejor sociedad. Es así que, amparado en la verdad, he conocido que más se hace desde la comunidad por la propia comunidad, que desde la administración, tanto a nivel departamental como municipal. A partir más de 30 entrevista que he llevado a cabo en este proceso que hemos querido llamar Licencia Creativa, se me ha permitido conocer de primera mano acciones surgidas desde las mismas comunidades que están dejando huella en los colegios, barrios, comunas, grupos y demás componentes de la sociedad pastusa, los cuales con la premisa de hacer algo en beneficio de la comunidad, se convierten en la expresión innegable de que, el hombre es un ser comunitario por excelencia.
He tenido la oportunidad de conocer acciones como las que se llevan a cabo en el barrio Panorámico, en donde a través de la música se está buscando dejar a un lado el estigma que ha cargado por generaciones este sector populoso de la ciudad, propendiendo porque las niñas y niños, habitantes del lugar, cambien el chip alrededor de la violencia y el consumo de alcohol o estupefacientes, pasando a valorar la vida y todo lo que hace parte de ella. A partir de las entrevistas logre reconocer que a partir del deporte en la comuna 10 de Pasto, sin importar cuál sea la disciplina que se practique, se están posibilitando nuevas oportunidades a niñas, niños, jóvenes y adultos que se han visto afectados por la guerra fratricida que consume los cuatro puntos cardinales de nuestro país.
El programa ha permitido entender que con acciones como las que se lleva por parte de las academias de danza de la ciudad, se abre nuevos rumbos para las niñas y niños, alejándolos del inutilizador celular, y llevándolos a expresar con sus pasos y coreografías la forma como ellos entienden el mundo y sus acontecimientos, llevando orgullosos a diferentes escenarios nacionales e internacionales el tricolor de nuestro municipio. Es gratificante escuchar las historias de los docentes que, tiempo atrás tuvieron un sueño alrededor de la formación de menores de edad en la práctica de deportes como el futbol, el baloncesto o el patinaje, historias que ahora se plasman con letras de oro permitiendo a los miembros de los clubes, equipos o grupos, llegar a lugares impensados anteriormente.
Junto a los entrevistados se ha reconocido que en las líneas de “Morada al Sur” no solo se encierra la frase eterna de “Nariño, tierra en donde el verde es de todos los colores” sino que además está presente la lucha de Aurelio Arturo por tomar una decisión, dedicarse a las letras o al derecho. He interiorizado que puedo donar mi tiempo y voz en los hospitales para que, desde la lectura a pacientes que están en los tanatorios, me convierta en portador de esperanza en medio de las vicisitudes.
En estas líneas solo he hablado de la punta del iceberg de todas estas iniciativas que se vienen desarrollando por personas del común en la ciudad, con un solo objetivo, servir al otro. Señor Alcalde, ¿porque no se pega una rodadita por su tierra y deja de apoyar el tejer tradiciones con procesos inertes y en cambio se procede a dar el espaldarazo a aquellos que han aportado un capítulo entero de cultura y civismo por seguir escribiendo en San Juan de Pasto?

