La Corte Suprema de Justicia ordenó la libertad del exministro del Interior Luis Fernando Velasco, en una decisión que modifica de manera importante su situación jurídica dentro del proceso relacionado con el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
La decisión fue conocida el 6 de agosto de 2026 y, de acuerdo con el reporte publicado por Vanguardia, fue adoptada por la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema al resolver una acción de tutela presentada por Velasco, quien alegaba la vulneración de sus derechos fundamentales al debido proceso.
El alto tribunal dejó sin efectos la medida de aseguramiento que mantenía privado de la libertad al exfuncionario y ordenó que se realizaran de manera inmediata los trámites necesarios para hacer efectiva su salida de la reclusión.
Sin embargo, la decisión no significa que Luis Fernando Velasco haya sido declarado inocente ni que el proceso penal haya terminado. El exministro continúa vinculado al proceso que se adelanta por el caso UNGRD y deberá enfrentar las siguientes etapas judiciales.
La Corte Suprema revocó la medida de aseguramiento
El punto central de la nueva decisión está relacionado con la forma en que fue impuesta la medida de aseguramiento contra Velasco.
Según la información conocida sobre el fallo, la Sala de Casación Penal consideró que la magistrada Aura Alexandra Rosero, del Tribunal Superior de Bogotá, habría excedido sus facultades al ordenar una medida de aseguramiento más gravosa que la solicitada inicialmente por la Fiscalía General de la Nación.
La defensa de Velasco había cuestionado precisamente este aspecto durante el trámite judicial. Los abogados sostenían que se había producido una vulneración del debido proceso y que la decisión de enviarlo a prisión no correspondía con la solicitud formulada por el ente acusador.
La controversia había sido planteada previamente en la apelación contra la medida de aseguramiento y posteriormente mediante una acción de tutela, en la que Velasco reclamó la protección de sus derechos fundamentales al debido proceso, la presunción de inocencia y la defensa.
Con la decisión de la Sala de Casación Penal, la medida privativa de la libertad quedó sin efectos.
Velasco llevaba varios meses privado de la libertad
La decisión representa un cambio importante porque Luis Fernando Velasco permanecía privado de la libertad desde diciembre de 2025.
El 18 de diciembre de ese año, la magistrada Aura Alexandra Rosero Baquero había impuesto la medida de aseguramiento intramural contra el entonces exministro del Interior, dentro de la investigación relacionada con la UNGRD y el Instituto Nacional de Vías (Invías).
Posteriormente, en abril de 2026, el Tribunal Superior de Bogotá había confirmado la medida de aseguramiento y rechazado las pretensiones de la defensa para que Velasco recuperara la libertad o, de manera subsidiaria, fuera trasladado a detención domiciliaria.
En aquel momento, el tribunal consideró que las condiciones que habían llevado a ordenar la privación de la libertad seguían vigentes.
Por esa razón, Velasco continuó recluido en una guarnición militar de Cali, mientras avanzaba el proceso penal ante la Corte Suprema de Justicia.
Una decisión diferente a la negativa de libertad de julio
La nueva decisión también debe diferenciarse de una actuación judicial que había ocurrido apenas unas semanas antes.
El 9 de julio de 2026, la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema había rechazado una solicitud de la defensa de Velasco relacionada con el conteo de los términos para una eventual libertad por vencimiento de términos.
En esa oportunidad, la defensa buscaba que se modificara la manera en que se contabilizaba el periodo comprendido entre el 30 de junio y el 12 de agosto de 2026, tiempo concedido para que sus abogados terminaran de revisar el material probatorio entregado por la Fiscalía.
La Corte determinó entonces que ese periodo debía descontarse del cálculo de los términos, debido a que correspondía a un aplazamiento solicitado por la propia defensa.
Aquella decisión mantenía a Velasco privado de la libertad y cerraba, por el momento, una de las vías que su defensa había planteado para obtener su salida de prisión.
La decisión conocida en agosto es distinta: la libertad no se produce ahora por un vencimiento de términos, sino por la revocatoria de la medida de aseguramiento a raíz de la tutela relacionada con el debido proceso.
¿Qué cuestionó la defensa de Luis Fernando Velasco?
Desde el inicio de la controversia, los abogados del exministro han cuestionado la decisión que llevó a su encarcelamiento.
Uno de los principales argumentos fue que la Fiscalía había solicitado una medida menos gravosa y que la magistrada de control de garantías terminó ordenando la privación intramural de la libertad.
La defensa consideró que esto podía representar una extralimitación de las facultades judiciales y una afectación de las garantías procesales de Velasco. Ese planteamiento fue llevado posteriormente a la tutela que llegó a conocimiento de la Corte Suprema.
En junio, además, se conoció que Velasco había presentado la acción constitucional desde su lugar de reclusión, alegando afectaciones a su debido proceso, a la presunción de inocencia y al derecho a la defensa.
La decisión de agosto representa, por tanto, un resultado favorable para la defensa en uno de los principales puntos que venía cuestionando desde diciembre.
El proceso por el caso UNGRD continúa
Aunque Velasco recuperará la libertad, esto no equivale al cierre del expediente.
La Corte Suprema dejó claro, según el reporte conocido, que la decisión sobre la medida de aseguramiento no constituye un pronunciamiento definitivo sobre la responsabilidad penal del exministro.
Esto significa que la Fiscalía puede continuar con la acusación y que Velasco seguirá vinculado al proceso.
De hecho, el exministro ya fue formalmente llevado a juicio junto con Ricardo Bonilla, quien ocupó el Ministerio de Hacienda durante el Gobierno de Gustavo Petro.
La Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema adelanta el proceso identificado como Primera Instancia 01525. El propio calendario oficial de la corporación registra el proceso contra Ricardo Bonilla González y Luis Fernando Velasco Chávez.
¿De qué acusa la Fiscalía a Velasco?
La Fiscalía sostiene que Velasco habría tenido participación en un esquema mediante el cual se buscaba direccionar contratos estatales para beneficiar a determinados congresistas y, de esa manera, obtener respaldo político para iniciativas del Gobierno.
La acusación involucra contratos relacionados con la UNGRD y el Invías y señala que el supuesto entramado habría comprometido recursos públicos por más de $612.000 millones.
Según la Fiscalía, el esquema habría incluido reuniones, gestiones y contactos con congresistas para impulsar determinados proyectos y contratos.
En particular, el ente acusador ha señalado que Velasco habría participado en reuniones en las que se definían actuaciones relacionadas con contratos que posteriormente beneficiarían a congresistas. La hipótesis de la Fiscalía vincula esas actuaciones con el respaldo legislativo a proyectos impulsados durante el Gobierno de Gustavo Petro.
No obstante, estas afirmaciones corresponden a la hipótesis de la Fiscalía dentro del proceso y no a hechos establecidos mediante una sentencia definitiva.
Velasco ha rechazado las acusaciones y ha insistido en su inocencia.
Los delitos por los que fue llevado a juicio
La Fiscalía presentó acusación contra Velasco y Bonilla por los delitos de concierto para delinquir agravado, interés indebido en la celebración de contratos y cohecho por dar u ofrecer.
La acusación sostiene que los exministros habrían intervenido en un esquema para direccionar contratos de la UNGRD y del Invías con objetivos políticos.
Según la información publicada sobre el proceso, la Fiscalía identificó decenas de contratos dentro de su teoría del caso, aunque solo una parte de ellos habría llegado a concretarse.
La defensa, por su parte, ha cuestionado tanto la interpretación de los hechos como el valor de algunas de las pruebas y testimonios utilizados por los investigadores.
Los testimonios y pruebas que aparecen en el expediente
Uno de los elementos centrales de la investigación son los testimonios de personas que tuvieron participación o conocimiento directo de la estructura investigada.
Entre ellos aparece Olmedo López, exdirector de la UNGRD, quien se convirtió en uno de los principales testigos del caso.
También ha tenido relevancia María Alejandra Benavides, exasesora del Ministerio de Hacienda, quien entregó información a la Fiscalía y llegó a un principio de oportunidad dentro de su propio proceso. La Fiscalía ha señalado que existen numerosas horas de grabaciones y otros elementos documentales relacionados con las reuniones y gestiones que hacen parte de la investigación.
La defensa de Velasco ha cuestionado la credibilidad y consistencia de algunos de estos testimonios y ha insistido en que las actuaciones que se le atribuyen no demuestran que haya participado en una estructura criminal.
El escándalo de la UNGRD
El proceso contra Velasco hace parte de una investigación mucho más amplia relacionada con la UNGRD.
El escándalo comenzó a tomar dimensión nacional a partir de las denuncias sobre irregularidades en contratos de la entidad, entre ellas la polémica compra de carrotanques destinados a llevar agua potable a La Guajira.
Con el avance de las investigaciones, el expediente se amplió y terminó involucrando a exfuncionarios del Gobierno, congresistas, contratistas y otros actores políticos.
Entre los nombres que han aparecido en diferentes procesos están los exdirectores de la UNGRD Olmedo López y Sneyder Pinilla, los expresidentes del Senado y de la Cámara Iván Name y Andrés Calle, además de los exministros Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco.
La investigación también ha alcanzado a otros congresistas y exfuncionarios.
La Fiscalía sostiene que parte de los recursos y contratos investigados habrían sido utilizados para construir apoyos políticos en el Congreso, mientras que los implicados han rechazado las acusaciones y han defendido la legalidad de sus actuaciones.
La situación de Ricardo Bonilla también es diferente
El caso de Luis Fernando Velasco ha tenido una evolución distinta a la de Ricardo Bonilla.
El exministro de Hacienda obtuvo previamente la libertad por vencimiento de términos, aunque continuó vinculado al proceso penal. La diferencia entre ambos casos fue explicada durante las actuaciones judiciales desarrolladas en abril.
Con la nueva decisión de la Corte Suprema, Velasco también queda en libertad, pero por una razón jurídica diferente: la revocatoria de la medida de aseguramiento que pesaba sobre él.
Los dos exministros, sin embargo, continúan enfrentando el proceso penal.
¿Qué viene ahora para Luis Fernando Velasco?
El siguiente escenario será el avance del juicio ante la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema.
La libertad significa que Velasco podrá afrontar el proceso sin permanecer bajo la medida de aseguramiento que venía cumpliendo desde diciembre de 2025.
Pero la decisión no elimina la acusación de la Fiscalía ni impide que continúen las audiencias.
La Corte Suprema ya había establecido que el proceso contra Bonilla y Velasco continuaría hacia las siguientes etapas judiciales, y el calendario oficial de la corporación registra el expediente de ambos exministros.
Según la información publicada por Vanguardia, además, estaba prevista una audiencia preparatoria para el 12 de agosto de 2026, por lo que el proceso continuará pese a la salida de Velasco de la reclusión.
Libertad no significa absolución
Uno de los puntos más importantes para entender la decisión es diferenciar entre recuperar la libertad y ser declarado inocente.
La Corte Suprema no absolvió a Luis Fernando Velasco de los delitos por los que fue acusado. Lo que hizo fue dejar sin efectos la medida de aseguramiento que lo mantenía privado de la libertad, debido a los cuestionamientos constitucionales relacionados con el debido proceso.
El proceso penal continuará y será durante las etapas correspondientes cuando se determinará si la Fiscalía logra demostrar, más allá del estándar requerido en el juicio, las acusaciones formuladas contra el exministro.
Por ahora, Velasco recupera su libertad después de varios meses de reclusión, pero seguirá enfrentando ante la justicia el expediente derivado del escándalo de la UNGRD.
En síntesis: la decisión de la Corte Suprema supone un giro importante en el caso. Luis Fernando Velasco sale de prisión por orden del alto tribunal, pero no queda desvinculado del proceso ni ha recibido una declaración de inocencia. Su situación pasa de estar privado de la libertad mientras avanza el juicio a afrontar las siguientes etapas judiciales en libertad.




