El Área Metropolitana del Valle de Aburrá liberó 90 tortugas silvestres que habían sido rescatadas del tráfico ilegal y la tenencia como mascotas. Los animales —20 tortugas hicoteas y 70 morrocoy— fueron reintroducidos en ecosistemas de Cartagena luego de completar un proceso de rehabilitación en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), operado en convenio con la Universidad CES.
Las autoridades explicaron que muchas de estas especies llegan en condiciones críticas, con deformaciones en el caparazón, desnutrición, lesiones y altos niveles de estrés por haber permanecido en cautiverio. Desde 2024, el CAVR ha recibido más de 3.160 tortugas afectadas por el comercio ilegal de fauna.
El funcionario Andrés Gómez, del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, recordó que estas tortugas no pertenecen naturalmente al Valle de Aburrá y que mantenerlas en casas pone en riesgo su supervivencia y altera su comportamiento natural.
Además de proteger a cada animal, la liberación tiene un impacto ecológico importante: las tortugas ayudan a dispersar semillas, reciclar nutrientes y controlar poblaciones de otros organismos, funciones clave para el equilibrio de humedales, bosques y cuerpos de agua.
Las autoridades ambientales insistieron en que “las casas no son el hogar de la fauna silvestre” y pidieron a la ciudadanía no comprar ni mantener animales silvestres como mascotas, para evitar fortalecer las redes de tráfico ilegal.




