Brett favre, icono de la liga y miembro del salón de la fama, ha compartido un relato desgarrador sobre su convivencia con el Parkinson, enfermedad que le fue diagnosticada en septiembre de 2024. A sus 56 años, el tres veces Jugador Más Valioso (MVP) utilizó su canal de YouTube para detallar cómo este trastorno neurodegenerativo ha transformado su cotidianidad, alejándolo de la imagen de invulnerabilidad que proyectó durante años en los emparrillados.
La rigidez: su principal adversario
Favre explicó que padece el tipo de Parkinson denominado idiopático, el más común de todos. A diferencia de lo que dicta el estereotipo de la enfermedad, el exmariscal de campo de los Green Bay Packers no sufre de temblores constantes, sino de una rigidez extrema. Ā«Cuando me despierto, antes de tomar mi medicina, estoy tan rígido como una tablaĀ», confesó. Según su relato, solo la medicación permite que sus articulaciones y músculos Ā«aflojen su agarreĀ», aunque la fatiga al final del día suele desencadenar leves temblores.
Señales de avance y pérdida de destreza
El exdeportista compartió un ejemplo cotidiano que evidencia el progreso del trastorno en su lado derecho: si deja caer una moneda, su mano derecha carece de la destreza necesaria para recogerla, obligándolo a usar la izquierda tras varios intentos fallidos. Pese a que su capacidad cognitiva y memoria se mantienen intactas por ahora, Favre es realista sobre la ausencia de una cura. Ā«No me hago ilusionesĀ», afirmó con sinceridad.
Un presente marcado por la controversia
Este difícil momento de salud coincide con el resurgimiento de sus escándalos extradeportivos. El reciente documental de Netflix, Al descubierto: la caída de Favre, revive las acusaciones de acoso sexual de 2008 y su presunta implicación en un desvío de fondos de asistencia social en Misisipi. Aunque no enfrenta cargos penales, Favre sigue bajo el escrutinio público mientras intenta lidiar con una enfermedad que, según sus propias palabras, es una causa que hoy le toca profundamente el corazón.



