El Gobierno Nacional y la Fiscalía General de la Nación avanzan en el estudio para reactivar la orden de captura contra Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá, señalado como uno de los principales cabecillas de las disidencias de las Farc con injerencia en los departamentos del Huila y Caquetá. El proceso se encuentra en fase de revisión jurídica y probatoria, luego de que la orden quedara suspendida en el marco de los acercamientos con grupos armados ilegales.
La fiscal general, Luz Adriana Camargo, confirmó que la Fiscalía analiza nuevos elementos que podrían sustentar la reactivación de la medida. Entre estos se incluyen hechos recientes, información de inteligencia y material incautado en operaciones, que indicarían una presunta continuidad delictiva pese a los escenarios de diálogo promovidos por el Ejecutivo.
Según las autoridades, a alias Calarcá se le atribuyen delitos como homicidios, extorsiones, control territorial y acciones armadas ejecutadas por estructuras bajo su influencia. Estos señalamientos serían determinantes para establecer si se incumplieron las condiciones mínimas exigidas durante los acercamientos.
Desde el Gobierno se ha reiterado que ningún proceso de paz puede convertirse en un amparo para la comisión de nuevos crímenes. En ese sentido, se advirtió que, de comprobarse la persistencia del accionar ilegal, la orden de captura deberá restablecerse para garantizar la acción de la justicia. La eventual reactivación marcaría un punto de inflexión en la política de negociación, enviando un mensaje claro: los beneficios jurídicos están condicionados al cese real de la violencia y al respeto estricto de las reglas del proceso.




