Le puso fin a su existencia

El municipio de San Martín, Meta, amaneció conmovido por la trágica noticia del
fallecimiento de un joven identificado como Carlos Andrés Moreno Barbosa, de tan solo
16 años, quien cursaba estudios en la Institución Educativa Manuela Beltrán. De
acuerdo con versiones extraoficiales, el adolescente habría tomado la fatal decisión de
acabar con su vida, aunque serán las autoridades competentes las encargadas de
adelantar las investigaciones para esclarecer las verdaderas causas de este
lamentable hecho.
Despedida
El hecho ha generado una ola de tristeza entre familiares, compañeros y docentes,
quienes han expresado su pesar a través de redes sociales. Desde el plantel educativo,
se emitió un sentido mensaje en el que manifestaron: “Tu partida deja un profundo
vacío en nuestra comunidad educativa. Recordaremos siempre tu alegría, compromiso
y amistad.”
Amigos cercanos de Carlos Andrés lo describen como un joven amable, alegre y
solidario, que siempre tenía una sonrisa para quienes lo rodeaban. Su inesperada
muerte ha dejado un fuerte impacto emocional entre quienes compartieron con él
dentro y fuera de las aulas, generando reflexiones sobre la importancia de la salud
mental, la empatía y la atención oportuna a los signos de alerta entre los adolescentes.
Llamado
Las autoridades locales y la comunidad educativa hacen un llamado a los padres de
familia, docentes y compañeros para fortalecer el acompañamiento emocional a los
jóvenes, especialmente en un contexto donde la presión académica, los conflictos
familiares y los entornos sociales pueden influir significativamente en su bienestar.
Mientras se avanza en las investigaciones, el municipio entero se une en oración y
solidaridad con la familia Moreno, que hoy enfrenta un dolor indescriptible por la

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pérdida de su hijo. En San Martín se espera que esta lamentable situación motive
espacios de diálogo y orientación para prevenir que tragedias como esta se repitan.
Según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en lo que va del
año se han registrado más de 150 casos de suicidio de menores de edad en Colombia,
una cifra que evidencia la urgente necesidad de fortalecer los programas de salud
mental y acompañamiento psicológico en instituciones educativas y hogares, con el fin
de proteger la vida y el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes en todo el
país.