La puerta no está cerrada pero el camino tiene años de paciencia por delante
Las posibilidades reales de que Michael Olise llegue al Real Madrid en este verano 2026 son prácticamente nulas: el Bayern cerró la negociación, el jugador no presentó solicitud de traspaso formal y el club alemán prepara una renovación millonaria para blindarlo hasta 2030. Ese escenario inmediato está descartado y el Madrid ya lo asumió redirigiendo sus esfuerzos hacia Rodri como prioridad del mercado actual. Sin embargo el horizonte a medio plazo es completamente diferente y ahí es donde las posibilidades se vuelven genuinamente interesantes para el Bernabéu. El contrato actual de Olise vence en 2029 y si el Bayern no logra renovarlo antes de 2028 el Madrid podría negociar un preacuerdo exactamente como hizo con Mbappé, Alexander-Arnold y Konaté en los últimos años, convirtiéndose en el destino del francés sin pagar traspaso.
El factor Mbappé es el comodín más poderoso que tiene el Madrid en esta negociación a largo plazo. El francés ya convenció a Olise de que el Bernabéu es su destino ideal y esa conversación no termina con el cierre del mercado de agosto sino que continuará partido tras partido en la selección francesa durante los próximos años. Cuando Olise vea a Mbappé ganar títulos con el Madrid bajo Mourinho la motivación de unirse crecerá todavía más. El escenario más realista es 2027 si el Bayern decide vender para recuperar parte de su inversión antes de que el contrato entre en su último año, o 2029 cuando el jugador quede libre. En cualquiera de los dos casos el Madrid estará esperando con los brazos abiertos al extremo que Mourinho ya identificó como la pieza que completa su proyecto para los próximos años.




