Las mil vidas de Christopher Lee

Fue Drácula, sí, Pero también Fu-Manchu, Sherlock Holmes, Saruman, Jedi malvado. Christopher Lee interpretó a docenas de personajes y, hasta su muerte en 2015 a los 93 años, era el actor con más películas a sus espaldas: más de 250, con una taquilla acumulada de más de 6.000 millones de euros.

Fuera de la pantalla fue soldado, comando, espía, conoció a Tolkien; era el primo de Ian Fleming (que basó parte de James Bond en su vida); era cantante de ópera y de metal sinfónico; descendiente de una familia tan ilustre que podía llevar el escudo del Sacro Imperio Germánico. La cultura pop no sólo lloró la muerte del Drácula de la Hammer, sino de un hombre que no perdió ni un sólo minuto de una vida increíble.

Sir Christopher Lee era hijo de un banquero londinense y de una condesa de ascendencia italiana. Pariente lejano del general Lee de la Guerra Civil estadounidense por parte de padre y puede que descendiente de Carlomagno por la parte materna (el emperador Federico I de Barbarroja, así se lo reconoció a los Carandini).

Durante su juventud aprendió esgrima, a cantar ópera (su bisabuela materna era Marie Carandini, de profesión prima donna) y a dominar varios idiomas a la perfección (incluyendo español). Como Lee no era alguien que aprendiese las cosas en balde, puso en práctica todas sus habilidades. Escribir, por ejemplo, la puso en práctica en The Lord of Misrule, una autobiografía.

La ópera le dio algunos de sus primeros papeles en escena. También unos cuantos discos en las dos últimas décadas del pasado siglo. Luego se dedicaría a la música metal, con más de 80 años.

Hablar francés le sirvió para vivir en Francia antes de la Segunda Guerra Mundial, donde pudo ver cosas como la última ejecución pública producida en el país.
También hablaba el alemán, es un idioma que te viene muy bien cuando se acaba la Segunda Guerra Mundial y tu nuevo trabajo es cazador e interrogador de nazis.
Y algo de ruso: vivió con una familia de príncipes rusos exiliados tras la Revolución de 1917. Ah, y su madre le presentó de niño a Felix Yusupov, el asesino de Rasputín. Otro de sus papeles en el cine.

También hablaba moderadamente el sueco.

-Fue Sherlock y Mycroft Holmes. Interpretó al detective en varias películas, comenzando por El collar de la muerte en 1962, también de Fisher. Y a su hermano Mycroft en La vida privada de Sherlock Holmes, dirigida por Billy Wilder en 1970. El meme olvida que también interpretó al señor Baskerville en El sabueso de los Baskerville, de 1959 y, de nuevo, dirigida por Fisher.

-Fue la muerte. En El color de la magia, basada en la novela de Terry Pratchett.

Fue el conde Dooku. En El ataque de los clones y en La venganza de los Sith. También le puso la voz al personaje en la serie animada de Star Wars: The Clone Wars.

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Fue Saruman. En la trilogía de El señor de los anillos, de Peter Jackson.

Fue Lord Summerisle. En The Wicker Man, de 1973.
Como ya mencioné, Grabó un disco de heavy metal sobre Carlomagno. Este fue su primer disco de heavy, grabado en 2010, al que siguieron otros cinco trabajos, incluyendo uno en 2014 sobre el Quijote. En diciembre de 2014 lanzó además un tema navideño. Tenía 92 años.
Durante la segunda guerra mundial Cazó nazis, Lee se formó como piloto, aunque no pudo volar por un problema con su nervio óptico, así que pasó a la división de inteligencia, trabajando en el norte de África. Al final de la guerra y como hablaba francés y alemán (entre otros idiomas), ayudó a localizar y capturar a criminales de guerra nazis.
-Fue parte de una unidad de agentes secretos llamada el Ministerio de la Guerra poco Caballerosa. Este es el uno de los apelativos por los que se conocía a la Special Operations Executive, que durante la Segunda Guerra Mundial llevaba a cabo labores de espionaje, sabotaje y reconocimiento en la Europa ocupada. Lee nunca entró en detalles acerca de lo que hizo. “La gente puede imaginarse lo que quiera”.
Recapitulando, Sabía hablar inglés, italiano, francés y español; conoce moderadamente el sueco, ruso y griego, y podía mantener una conversación en mandarín. Era muy bueno con los idiomas de niño, siendo además un buen estudiante y deportista: jugaba a squash, esgrima, rugby, fútbol y hockey.
Y por si le hacía falta algo, estuvo casado con una supermodelo danesa, Gitte Lee, durante más de 40 años.