Es una postura que asumió en parte porque no quiere aparentar ser cómplice en el desplazamiento a gran escala de palestinos, pero también se debe a una preocupación económica y de seguridad.
El primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu parece estar decidido a efectuar una gran ofensiva en Rafah, donde hay 1,4 millones de personas refugiadas, a pesar del rechazo internacional contra el operativo.
Terrenos despejados
En anticipación al asalto planeado contra Rafah, Israel ha emitido directivas para que los civiles se trasladen a campo abierto al norte de la ciudad.
Netanyahu se ha referido vagamente a las “áreas que hemos despejado al norte de Rafah”, pero todo indica que ese plan todavía está en una etapa inicial.
Con anterioridad, Israel había instruido a los palestinos a que se dirigieran hacia Rafah mientras los combates se llevaban a cabo en el norte de la Franja, al comienzo de su ofensiva.
“Pelearemos hasta la victoria completa y eso también incluye acción potente en Rafah después de que permitamos a la población civil a abandonar las zonas de batalla”, dijo Netanyahu el jueves.
Este domingo, Benny Gantz, miembro del gabinete de guerra israelí, advirtió que, a menos que Hamás libere a todos los rehenes retenidos en Gaza antes del 10 de marzo, se lanzará una ofensiva en Rafah.
Las imágenes satelitales más recientes, divulgadas por Maxar Technologies, podrían indicar que Egipto ha decidido tomar medidas cautelares como resultado de la inminente ofensiva.
En una imagen, fechada el 15 de febrero, amplias zonas de tierra cerca del cruce de Rafah hacia Gaza parecen haber sido despejadas.
El trabajo parece haber sido completado en los últimos días, como se puede ver al comparar el paisaje con una imagen tomada cinco días antes.

