La reciente designación de Larry Devoe como fiscal general de Venezuela ha despertado cuestionamientos y debates sobre el rumbo que tomará el sistema de justicia del país. Diversos sectores consideran que su llegada al cargo representa más una continuidad de las políticas institucionales previas que un verdadero cambio dentro del Ministerio Público.
Devoe asumió oficialmente la Fiscalía General tras haber ocupado el cargo de manera interina desde febrero de 2026. Su nombramiento fue aprobado por la Asamblea Nacional y respaldado por el oficialismo, que destacó su experiencia en áreas jurídicas y de derechos humanos. Sin embargo, voces opositoras han manifestado preocupación por su cercanía con estructuras del poder chavista y por su trayectoria dentro de organismos estatales.
Antes de llegar a la Fiscalía, Devoe se desempeñó como secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Derechos Humanos y participó en distintos espacios de representación internacional del Estado venezolano. Su carrera ha estado estrechamente ligada a instituciones gubernamentales, lo que para algunos analistas dificulta la percepción de independencia que se espera de la máxima autoridad del Ministerio Público.
Los críticos de su designación sostienen que el país requiere profundas reformas en materia judicial, especialmente frente a denuncias relacionadas con persecución política, detenciones arbitrarias y presuntas violaciones de derechos humanos. Según estas opiniones, la nueva administración aún no ha mostrado señales claras de una ruptura con las prácticas que han sido objeto de cuestionamientos durante los últimos años.
Por otra parte, los defensores de su nombramiento argumentan que Devoe cuenta con la preparación necesaria para liderar el Ministerio Público y fortalecer el sistema de justicia. El funcionario ha señalado que trabajará para consolidar un modelo judicial más cercano a las necesidades de la población y enfocado en combatir la criminalización de los sectores más vulnerables.
En medio de un contexto político complejo, la gestión de Larry Devoe será observada de cerca tanto por organizaciones nacionales como por la comunidad internacional. Sus decisiones en casos sensibles y su capacidad para garantizar la autonomía institucional serán factores determinantes para evaluar si su llegada representa una transformación real o simplemente la continuidad de una estructura ya conocida.




