Lamine Yamal llega al duelo ante Uruguay como el jugador más peligroso del Mundial con solo 18 años
En apenas 45 minutos ante Arabia Saudita, Lamine Yamal dejó al mundo con la boca abierta: marcó el primer gol de su carrera mundialista al minuto nueve y de paso se convirtió en el segundo jugador más joven en abrir el marcador en toda la historia de los Mundiales, por detrás únicamente del mítico Pelé en 1958. Con 18 años y 343 días, el extremo del Barcelona superó incluso la marca de Messi en esa estadística, demostrando que su talento no conoce presiones ni grandes escenarios. Luis de la Fuente lo sacó al descanso para protegerlo de una molestia muscular, pero ante Uruguay volverá a ser el arma principal de La Roja.
Los números de Yamal en este torneo son una advertencia para Uruguay: siete goles y 12 asistencias en 27 partidos con España, y una capacidad para desequilibrar en el mano a mano que tiene sin respuesta a la mayoría de defensas del mundo. La Celeste deberá prestar especial atención al costado derecho español, porque cuando Yamal tiene espacio para correr el partido se vuelve imposible de controlar. Hoy en Guadalajara, con Uruguay obligado a atacar y dejar espacios, el joven de Rocafonda tiene la oportunidad perfecta para protagonizar otro capítulo de una historia que apenas está empezando.




