Durante unos minutos, la presión rodeó a Los Angeles Lakers con fuerza inusual. La historia de la NBA no perdona a los equipos que desperdician ventajas de 3-0 en playoffs, y esa posibilidad empezó a asomarse tras el empuje de unos Houston Rockets que buscaron alargar la serie. Sin embargo, el equipo angelino respondió con carácter y evitó cualquier susto mayor. Cerró la eliminatoria en primera ronda con una victoria sólida, sin necesidad de un séptimo partido y sin permitir que el rival escribiera una remontada inédita en la liga.
LeBron James marcó el camino con 28 puntos y asumió el control en los momentos clave. Los Lakers impusieron ritmo, ejecutaron con claridad en ataque y limitaron las opciones de Houston, que no contó con Kevin Durant. Alperen Sengun lideró a los Rockets con 17 puntos, pero su esfuerzo no alcanzó ante un rival que jugó con mayor orden y experiencia. Los angelinos no brillaron en toda la serie, pero sí supieron cerrar cuando la exigencia aumentó.
Clave del cierre
Los Lakers entendieron el contexto y no dieron margen a la duda. Atacaron con decisión desde el inicio y evitaron cualquier escenario de presión innecesaria. El equipo mostró equilibrio entre defensa y ofensiva, con transiciones rápidas y buena selección de tiro. James lideró, pero encontró respaldo en un colectivo que respondió en ambos lados de la cancha. Esa combinación resultó decisiva para frenar a unos Rockets que llegaban con impulso, pero sin su principal figura.
Houston intentó competir desde la intensidad, aunque pagó caro la falta de contundencia en momentos clave. La ausencia de Durant redujo sus variantes ofensivas y obligó a asumir riesgos que los Lakers supieron castigar. La serie no dejó lugar para la sorpresa: Los Ángeles sostuvo la ventaja y la convirtió en clasificación.
Lo que viene
Con la primera ronda superada, los Lakers ya miran hacia las semifinales de la Conferencia Oeste, donde los espera Oklahoma City Thunder. El siguiente desafío exigirá un nivel más alto, especialmente en consistencia y rotación. Una de las grandes incógnitas gira en torno a Luka Doncic, quien continúa su recuperación tras una lesión en el tendón de la corva.
El esloveno, líder anotador de la temporada regular con 33,5 puntos por partido, avanza en su proceso y podría reaparecer en esta serie. Su regreso cambiaría el panorama ofensivo del equipo y ofrecería una alternativa de peso junto a LeBron. Por ahora, el cuerpo técnico maneja su evolución con cautela, consciente de la importancia de contar con él en plenitud. Los Lakers ya evitaron un escenario incómodo; ahora buscan consolidar su candidatura en el Oeste.



