EDITORIAL

LA VIRGEN DE LAS LAJAS UNE A NARIÑO

Casi un año y medio después del dolor causado por la pandemia del Covid-19, como un bálsamo recibieron los miles de creyentes del sur del departamento de Nariño y del norte de Ecuador, el inicio de los homenajes religiosos que desde hoy hasta el mes entrante se llevarán a cabo en honor a la Virgen de Las Lajas, en la ciudad de Ipiales.

Esta será una buena oportunidad para afianzar la fe, impulsar el turismo y desde luego contribuir con el fortalecimiento productivo que a lo largo de esta emergencia sanitaria se han visto seriamente afectados los comerciantes y transportadores, entre otros valiosos renglones económicos de la región que contribuyen con el desarrollo social y urbanístico de la frontera colombo-ecuatoriana duramente golpeada en su economía, a consecuencia del prolongado cierre del Puente Internacional Rumichaca.             

Ahora que el Plan Nacional de Vacunación permite a propios y visitantes reencontrarse en la Basílica más hermosa del mundo, es una buena oportunidad para recorrer cada entorno del Santuario, uno de los lugares más emblemáticos y turísticos de Colombia, pues está construido apoyándose sobre un puente y sobre uno de los lados del cañón del río Guáitara.

En el municipio de Ipiales se respira ese ambiente tan característico de ciudad fronteriza que diferencia de otras ciudades de nuestra amada Colombia. Ipiales tiene un lugar único donde acuden cientos de ecuatorianos y colombianos: el Santuario de la Virgen de Las Lajas, un sitio de peregrinación religiosa cuya fama ha transcendido las fronteras patrias.

En esta nueva celebración, muchos creyentes acudirán hasta mediados de septiembre en ese hermoso recinto de oración y reflexión para encontrar paz interior y admirar la belleza de la madre de Dios, cuya imagen está plasmada sobre Las Lajas (rocas planas) del cañón. Son muchas las historias que se conocen sobre la sant a patrona de los ipialeños, sin embargo, la más conocida por los fieles tiene que ver con aquella que indica que su imagen fue encontrada por casualidad por una indígena en el siglo XVIII.

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«Casi un año y medio después del dolor causado por la pandemia del Covid-19, como un bálsamo recibieron los miles de creyentes del sur del departamento de Nariño y del norte de Ecuador, el inicio de los homenajes religiosos que desde hoy hasta el mes entrante se llevarán a cabo en honor a la Virgen de Las Lajas, en la ciudad de Ipiales».

 

Desde ese entonces algunos historiadores precisan que se construyó una simple capilla de madera, que posteriormente se remodeló en cuatro ocasiones más, hasta tener el aspecto imponente de hoy día.

Según investigaciones históricas, las diferentes construcciones se financiaron en parte con donaciones de fieles colombianos y ecuatorianos, que consideran a esta Virgen muy milagrosa. De hecho, en el camino hasta el Santuario no faltan los cientos de placas de agradecimiento por milagros y favores recibidos. Muchas de ellas indican la recuperación de la salud, valor por el cual en esta emergencia sanitaria todos los fieles piden a la madre de Dios por el fin de la pandemia, la cual desde marzo del 2020 hasta la fecha sigue causando mucho llanto y dolor.

Por esto, y mucho más, los nariñenses debemos sentirnos orgullosos de saber que a la madre de Dios le guste manifestarse en parajes hermosísimos del departamento de Nariño, donde luego se han erigido santuarios de gran belleza y audacia por lo escarpado y laborioso del lugar. Pero en Las Lajas el sitio elegido frente a una cascada de 80 metros de caída es indescriptible y las fotografías solo nos dan una pálida idea del mismo.

De esta manera, preparemos a partir de hoy para una de las celebraciones religiosas más importantes de nuestro departamento, la cual se prolongará hasta el 15 de septiembre en la que cada uno de nosotros debemos elevar una plegaria a nuestra Señora de Las Lajas, para que luego de la pesadilla vivida la normalidad vuelva como todos lo anhelamos.