La UE debate en una cumbre informal su estrategia ante un vínculo más tenso con Estados Unidos

Los líderes de la Unión Europea iniciaron este jueves en Bruselas una cumbre informal centrada en redefinir su relación con Estados Unidos y reforzar la capacidad de respuesta del bloque ante posibles crisis futuras, en un contexto marcado por la imprevisibilidad del presidente estadounidense, Donald Trump.

El encuentro fue convocado de urgencia el pasado fin de semana por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, después de que Trump anunciara su intención de imponer sanciones comerciales a ocho países de la UE y de la OTAN que habían desplegado tropas en Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa, ante el aumento de tensiones en el Ártico.

Sin embargo, en la víspera de la cumbre, el mandatario estadounidense dio marcha atrás a esas amenazas tras alcanzar un principio de acuerdo sobre la seguridad de la isla con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, durante el Foro Económico Mundial de Davos. En ese mismo escenario, Trump volvió a expresar críticas y desdén hacia Europa, lo que reforzó la inquietud entre los socios comunitarios.

A su llegada a la reunión, los dirigentes europeos valoraron positivamente la desescalada con Washington, aunque coincidieron en la necesidad de mantenerse vigilantes ante lo que consideran una “nueva normalidad” en las relaciones transatlánticas, caracterizada por tensiones recurrentes y cambios bruscos de postura.

La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, advirtió que la confianza con Estados Unidos “ha sufrido un golpe importante” a raíz del episodio de Groenlandia y alertó de que este tipo de crisis beneficia a potencias como Rusia y China.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró que la Unión seguirá atenta y preparada para responder si alguno de sus Estados miembros vuelve a ser objeto de presiones. A su juicio, los últimos acontecimientos demuestran que “cuando Europa actúa unida y con rapidez, la estabilidad puede restablecerse y la UE logra hacerse respetar”.

El canciller de Austria, Christian Stocker, insistió en que el bloque debe anticiparse a nuevos escenarios de tensión con Estados Unidos, ya sea mediante amenazas comerciales o económicas. “No ha estallado una crisis, pero la cuestión es cómo afrontaremos la próxima. Debemos adaptarnos con rapidez a un orden mundial que ha cambiado”, señaló.

En la misma línea, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, reconoció que la reciente escalada ha dañado la confianza entre Europa y Washington, aunque se mostró convencido de que las relaciones pueden recomponerse con diálogo y voluntad política.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest