El artículo explica que la floricultura colombiana atraviesa una de sus coyunturas más difíciles debido a la combinación de tres factores principales. Primero, la revaluación del peso ha reducido los ingresos en pesos que reciben los exportadores por sus ventas en dólares. Segundo, los costos de producción han aumentado por el incremento del salario mínimo, los insumos y los fletes. Tercero, Estados Unidos impuso un arancel del 12,5 % a parte de las exportaciones colombianas, lo que disminuye la competitividad frente a países como Ecuador. Como resultado, aunque el volumen de exportaciones sigue creciendo, la rentabilidad de las empresas del sector se ha reducido y aumenta el riesgo para el empleo y la sostenibilidad de la industria.




