La Sociedad civil recibe el reporte para la acción global más allá de los combustibles fósiles

En el marco de la Feria Internacional del Ambiente (Fima) 2026, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, presentó oficialmente el reporte en español de la Primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, un documento que recoge los principales acuerdos, resultados y líneas de acción construidas durante el encuentro internacional realizado en abril de este año en Santa Marta, bajo el liderazgo de Colombia y el Reino de los Países Bajos.

La entrega del informe representa un nuevo paso para consolidar el denominado Proceso de Santa Marta, una plataforma internacional de cooperación orientada a acelerar la implementación de una transición justa, ordenada y equitativa, compatible con el objetivo global de limitar el calentamiento del planeta a 1,5 °C. El proceso busca fortalecer las hojas de ruta nacionales de transición, promover reformas a la arquitectura financiera internacional y respaldar a los países que avanzan en la diversificación de sus economías y sus sistemas energéticos.

Durante el evento, la ministra Irene Vélez Torres presentó oficialmente el documento, que fue entregado de manera simbólica a representantes de la sociedad civil como reconocimiento a su participación en su construcción colectiva. La ministra destacó que este documento constituye un legado para las generaciones presentes y futuras, y una hoja de ruta para seguir impulsando la justicia climática.

Este reporte no les pertenece a los gobiernos que fuimos coanfitriones, ni tampoco a los 57 países que participaron. Este reporte quiere ser un bastón de mando para la justicia climática, que vaya más allá de este ciclo de gobierno, que cierra el próximo 7 de agosto”, expresó la ministra Irene Vélez Torres.

A su vez, Vélez Torres enfatizó la necesidad de superar las dependencias de los combustibles fósiles y construir economías y sistemas energéticos más diversificados y resilientes como una prioridad del Gobierno y de la comunidad internacional. “No solo se tomaron decisiones cruciales, sino que se transformó el modelo energético a nivel nacional: aceleramos, como nunca antes, las energías limpias y la electrificación en nuestro país, sacamos de la pobreza energética a más de un millón de colombianos y, además, el presidente Gustavo Petro tomó una decisión aún más audaz: ponerse a la vanguardia de la agenda climática global”, dijo.

En su discurso, Vélez también advirtió sobre el complejo contexto geopolítico que enfrenta hoy la acción climática y los desafíos para descarbonizar la economía: “Hoy por hoy, estamos frente a un escenario aún más difícil, en el que hay un bloque de la geopolítica global que es negacionista del cambio climático, que es anticiencia, que nos dice que preocuparnos por el cambio climático es una histeria ambiental y que nos invita al ‘drill, baby, drill’ y a seguir extrayendo hasta la última gota, a pesar de que la naturaleza está exhausta, de que hemos traspasado los límites planetarios y de que estamos pasando de la crisis al colapso climático«, afirmó.

Por su parte, Reina Buijs, embajadora del Reino de los Países Bajos en Colombia, agregó que “el mundo necesita sistemas energéticos más resilientes, diversificados y sostenibles, sin embargo, la realidad de esta transición no es tan sencilla. Por eso, reunimos en Colombia a una coalición de actores dispuestos a actuar, no para negociar, sino para hablar y analizar de forma sincera. El informe que presentamos hoy recoge esas conversaciones, ofrece un registro completo de las discusiones en Santa Marta y del enfoque abordado, con un nivel de detalle que refleja nuestro compromiso compartido con la transparencia y la documentación completa del proceso”.

El reporte consolida las contribuciones de un proceso internacional que reunió a gobiernos de 57 países, junto a la academia, pueblos indígenas, organizaciones sociales, sector privado, niñez y juventudes del mundo entero, con el propósito de convertir el compromiso político en acciones concretas para avanzar hacia una economía libre de combustibles fósiles. Durante tres meses de trabajo se desarrollaron diálogos presenciales y virtuales que involucraron a más de 1.500 participantes, permitieron recoger 607 aportes escritos y construir 1.238 propuestas para acelerar una transición energética justa.

Entre sus principales conclusiones, el documento plantea que la transición más allá de los combustibles fósiles debe entenderse no solo como un desafío climático, sino también como una transformación económica que fortalezca la soberanía energética, impulse reformas al sistema financiero internacional, facilite el acceso a recursos para la transición y promueva transformaciones en las políticas públicas y los instrumentos internacionales coherentes con los objetivos climáticos. Asimismo, propone una coalición internacional de implementación que permita traducir los compromisos en acciones concretas para los países.

El informe también identifica cinco grandes áreas de acción para acelerar este proceso: fortalecer la cooperación internacional; mejorar la coherencia entre sistemas de gobernanza internacional; desarrollar hojas de ruta nacionales y regionales para la transición; transformar los sistemas financieros que hoy limitan estos cambios, y alinear el comercio y la inversión con el desarrollo de economías verdes.

El Proceso de Santa Marta continuará el desarrollo de hojas de ruta nacionales y regionales, la transformación de la arquitectura financiera internacional y la descarbonización de las economías, de cara a la segunda Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que será copresidida por Tuvalu e Irlanda en 2027.

Con la entrega oficial del reporte, Colombia reafirma su liderazgo en la agenda climática global y fortalece la construcción de un multilateralismo enfocado en la acción en el que los pueblos y la sociedad civil son protagonistas para avanzar hacia una transición justa, ordenada y equitativa.

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