La selección Colombia Femenina con la mira puesta en el mundial

El desafío central del combinado femenino durante 2026 será alcanzar el boleto mundialista rumbo a Brasil 2027. Tras una campaña sólida en el reciente certamen continental y un inicio prometedor dentro de la Liga de Naciones Conmebol, el grupo mantiene aspiraciones altas, sustentadas en regularidad, crecimiento táctico y fortaleza mental. El cuerpo técnico apuesta por consolidar una idea ofensiva equilibrada, con presión alta, circulación precisa y transiciones rápidas, aspectos determinantes frente a rivales directos. La competencia exige constancia, manejo de tiempos y eficacia frente al arco, factores decisivos para aspirar al cupo directo sin depender de instancias adicionales.

Calendario

El calendario oficial presenta ventanas determinantes entre abril y junio, con compromisos que marcarán el rumbo definitivo. El equipo tendrá cinco partidos restantes dentro del torneo clasificatorio, incluyendo duelos ante aspirantes ubicados en la zona alta de la tabla. Actualmente, la escuadra nacional ocupa un lugar de repesca, situación que obliga a sumar victorias consecutivas para escalar posiciones. La paridad entre selecciones mantiene la lucha abierta, donde cada punto puede definir destinos. Además, las fechas FIFA permitirán encuentros amistosos estratégicos, pensados para ajustar automatismos, evaluar variantes y dosificar cargas físicas sin perder ritmo competitivo.

Liderazgo, talento y ambición

El plantel cuenta con referentes consolidadas y figuras emergentes capaces de marcar diferencia. La recuperación de una atacante determinante fortalece el frente ofensivo, aportando potencia, movilidad y presencia en área rival. Durante su ausencia, el mediocampo asumió protagonismo goleador, demostrando versatilidad, lectura de juego y precisión en pelota quieta. Esa diversidad ofensiva se convierte en una fortaleza clave para enfrentar defensas cerradas. La meta trazada es clara: finalizar entre las dos primeras posiciones, asegurar clasificación directa y llegar al Mundial con confianza plena. El camino será exigente, pero la ambición deportiva, el respaldo colectivo y el momento futbolístico mantienen la ilusión intacta.

El respaldo institucional, la planificación logística, la preparación física resultarán claves para sostener rendimiento, minimizar lesiones, competir con intensidad constante durante desplazamientos exigentes, estadios adversos, climas variables a nivel internacional.

La afición espera respuestas contundentes, identidad, resultados sólidos que consoliden proceso, fortalezcan confianza colectiva, proyecten protagonismo continental, alimenten sueños globales mediante disciplina, sacrificio, cohesión grupal, ambición permanente con enfoque competitivo.