La familia real británica ha tenido un comienzo difícil este 2024, con mucha incertidumbre respecto a distintos temas de salud y rodeada de una oleada de rumores y especulaciones.
Pero ¿qué es lo que está pasando?, ¿cuáles son los desafíos que tiene para recuperar la tranquilidad?
¿Qué es lo que pasa con Kate?
Las redes sociales no pueden soportar el vacío de información. En WhatsApp, en Facebook y en Tik Tok, la especulación sobre la princesa de Gales está en su punto más alto.
No ha sido vista en público este año debido a que se sometió a una operación abdominal.
Cultura del secretismo
Todos tenemos el derecho a la privacidad, pero para las figuras públicas, especialmente aquellas que reciben su financiamiento de los impuestos que pagan los ciudadanos, hay una delgada línea entre la privacidad y el secretismo.
Un rey virtual
La ausencia del líder es una dificultad mayor para cualquier institución. El rey está recibiendo un tratamiento para el cáncer y es entendible que no esté asistiendo a eventos públicos.
Recuperarse es una prioridad para él y para su familia.
Pero allí también hay una presión para que sea visible. Hay un credo centenario que reza: «El rey tiene que ser visto para que sea creíble».
Esto refleja cómo los periodos de impopularidad de la monarquía han estado, a menudo, relacionados con tiempos en los que no se ha visto al monarca; por ejemplo, cuando la reina Victoria, haciendo el duelo por la pérdida de su esposo -el príncipe Alberto- desapareció de la vida pública.

