En el sector de Ciudad Bolívar, una familia vivió momentos de angustia mientras los niños se alistaban para ir al colegio. El hecho ocurrió en la mañana, cuando la rutina avanzaba con normalidad y nadie imaginaba que delincuentes ya estaban dentro del segundo piso de la vivienda.
Los ladrones ingresaron al inmueble y se llevaron un televisor, un computador y varias herramientas de tapicería. El valor de los elementos supera los seis millones de pesos, lo que representa una pérdida significativa para el sustento del hogar afectado.
Ingreso silencioso
Yury, propietaria del inmueble, aseguró que los responsables abrieron la puerta con una llave. “Se escuchaban cajones y ollas moviéndose”, relató. En ese momento, ella pensó que el ruido hacía parte del movimiento habitual dentro de la casa.
Mientras organizaba a sus hijos, los delincuentes permanecieron en el segundo piso. Según la víctima, aprovecharon un descuido para esconderse cuando ella bajó al primer nivel y esperaron el instante preciso para evitar cualquier confrontación.
Descubrimiento inesperado
Minutos después, Yury regresó y encontró la puerta del apartamento entreabierta. La escena le generó sospecha inmediata, ya que tenía claro que nadie más se encontraba en la vivienda ni había dejado el acceso en esas condiciones.
Al revisar las habitaciones, confirmó el hurto. Los espacios lucían alterados y varios objetos ya no estaban. La familia comprendió entonces que los delincuentes actuaron mientras ellos permanecían dentro del inmueble.
Denuncia formal
Tras verificar lo sucedido, la afectada acudió a la Policía y presentó la denuncia correspondiente. Sin embargo, expresó inconformidad porque las autoridades clasificaron el caso como hurto de menor cuantía.
La Policía informó que este delito registra una reducción del 21 % en 2026, con 586 casos reportados. Aun así, la familia pide celeridad en la investigación y mayor control en la zona para evitar nuevos hechos similares.




