LA RESPUESTA APARECIÓ EN UN CEMENTERIO

Después de 22 años de incertidumbre, una familia huilense logró cerrar el ciclo de búsqueda de su ser querido desaparecido en Boyacá y darle una despedida digna. Se trata de Orlando Medina Camacho, quien fue reportado como desaparecido en 2004 en medio del contexto del conflicto armado.

La investigación permitió establecer que en mayo de ese mismo año fue hallado un cuerpo sin vida en zona rural del municipio de Macanal. En ese momento, al no ser identificado, fue sepultado como NN en el cementerio municipal, situación que mantuvo a su familia en la incertidumbre durante más de dos décadas.

El caso dio un giro en noviembre de 2024, cuando los familiares de Orlando acudieron a la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), en Neiva, para formalizar la solicitud. A partir de ese momento, se inició una investigación humanitaria y extrajudicial que avanzó gracias a la información aportada por la familia y a los hallazgos del Plan Regional de Búsqueda del Oriente Boyacense.

De acuerdo con el investigador de la UBPD en Boyacá, Javier Ayala, se adelantaron labores en zonas rurales de Macanal y se identificó el cementerio municipal como un posible lugar de inhumación de cuerpos no identificados entre 1990 y 2006.

La recolección de testimonios comunitarios y la revisión de archivos de la Fiscalía, así como registros parroquiales, policiales y de salud, permitieron establecer coincidencias que llevaron a confirmar la identidad de Orlando, oriundo del municipio de La Plata, Huila.

Este proceso permitió a su familia recuperar sus restos y despedirlo dignamente, cerrando así una larga etapa de dolor y búsqueda.

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